Agentes de la Guardia Civil localizaron en la mañana de ayer, ya en Benzú, a un joven subsahariano que había conseguido pasar por el espigón sin ser visto ni por Gendarmería marroquí ni por los puestos de vigilancia de los agentes de la Benemérita. Al parecer el varón entró solo y ya fue recogido por las patrullas del Instituto Armado cuando se encontraba caminando por la carretera, momento en el que se dieron cuenta de que se había producido el pase. Tras ser puesto a disposición de la Policía Nacional, se han hecho todos los trámites oportunos para su filiación y posterior ingreso en el CETI.
La entrada de este hombre marca la anécdota en la presión fronteriza que sufre la ciudad, ya que está siendo muy efectiva la labor que prestan los agentes marroquíes para evitar que se produzcan entradas importantes en Ceuta. De hecho desde principios de año han sido relevantes las intervenciones llevadas a cabo por las fuerzas de seguridad marroquíes para impedir la entrada de grupos importantes de subsaharianos que, incluso, han pretendido el acceso, a la misma hora y el mismo día, por las dos bahías.
La entrada de este varón no deja de ser la anécdota del día, aunque llama la atención que haya conseguido entrar en la ciudad sin que nadie se hubiera percatado del pase.
El propio delegado del Gobierno, Francisco Antonio González, ha valorado que en las cercanías inmediatas de la frontera hay una bolsa de unos 400 subsaharianos a la espera del pase.





