No, no no... Es el grito de guerra que más se escuchó ayer en Patio Páramo cuando vecinos y amigos de Yolanda se dieron cita para mostrarle su solidaridad y decir a voz en grito que ni ella ni ninguna mujer está sola frente a este tipo de despreciables actos. Todos aportaron su granito de arena, mostrando la tarjeta roja, gritando NO a la violencia de género, y pidiendo que cesen estos ruines hechos. Es de resaltar la respuesta dada por los vecinos, pero el fin de este tipo de convocatorias es precisamente que dejen de serlo, que llegue un día en que estas concentraciones no sean noticias, por el mero hecho de que no sea necesario convocarlas. Significará que se ha erradicado esta violencia, pero antes, y sin excepción, deben luchar porque así sea, empezando por las autoridades, jueces, fuerzas de seguridad, y sociedad en general, que con su grito de ¡No, no, no! dejan constancia de que las víctimas no están solas y que no deben tener miedo porque cuentan con el apoyo de la sociedad.





