La ITF advierte de los peligros de seguridad de estos buques con deficiente inspección.
Entre un 70 y un 80 por ciento de los buques que transitan por el Estrecho usan banderas de conveniencia. Esta fue la cuantificación que realizó el coordinador en España de la Federación Internacional de Transporte (ITF, en sus siglas inglesas), José Manuel Ortega, que aseguró que la práctica “está yendo a más”.
Las ventajas que tiene abanderar un buque en un pabellón diferente al nacional son varias: tasas de registro muy baratas, impuestos muy bajos o inexistentes, y la libertad de contratar mano de obra barata. Pero también tienen problemas asociados, fundamentalmente de seguridad: “La administraciones de estos países tienen tantos barcos que no tienen capacidad suficiente para realizar la inspecciones”. Esta responsabilidad recae en compañías clasificadoras que contrata el propio armador: “Que una empresa que realice esta función sea a la vez cliente del que va a ser inspeccionado es cuanto menos una incongruencia”. La deficiente inspección multiplica las posibilidades de un accidente marítimo un vertido.
Dentro de los armadores que utilizan los pabellones “los hay buenos y malos. Genete que cumple con las condiciones del barco y sólo se aprovecha de una tasa menor y otros en los que el buque presenta carencias evidentes. Cuando un barco llega a puerto con bandera de conveniencia y malas condiciones significa problemas”
Otro de los problemas que afectan a la seguridad es que la legislación de estos países no exige la uniformidad de la tripulación. Cada vez es más común encontrar buques en los que los marineros no pueden comunicarse entre sí, además tienen un deficiente conocimiento del inglés, idioma adoptado en el globalizado mercado marítimo. “Estas tripulaciones suelen renovarse continuamente y muchos equipamientos son diferentes. Hay un tiempo de entrenamiento para conocer el buque y las buques abanderados en pabellones de conveniencia suelen conllevar tripulaciones con una capacitación muy baja”.
El siguiente aspecto asociado a la bandera de conveniencia es la precariedad laboral: “Actualmente se está llegando a salarios muy bajos, con muchos meses fuera de casa. Hay embarques que se alargan excesivamente y pueden llegar hasta los 10 meses”.
Malta y Chipre mantienen la misma legislación
Las banderas de conveniencia no sólo se encuentran en paraísos fiscales lejanos como las Islas Caimán o Bahamas que no han firmado los convenios internacionales: “Malta y Chipre se escudan en que son banderas comunitarias pero siguen manteniendo exactamente la misma legislación laxa”, señaló el coordinador de la ITF en España, José Manuel Ortega. Pero otros países con mejor reputación internacional podrían entrar en la lista de 32 países que la ITF considera como pabellones de conveniencia. El Reino Unido es uno de ellos por su legislación en cuanto a tripulación y los propios sindicatos franceses y alemanes han solicitado el ingreso de sus países. España cuenta con garantía pero la lista de barcos abanderados se reduce cada vez más.






