El defensor del profesor, figura que fue creada en 2005 por el sindicato ANPE, ha atendido a 3.683 docentes durante el curso 2010/2011 y en todo el periodo de existencia ha servido a más de 18.000, según los datos facilitados ayer por el sindicato. Dicha entidad se encarga de prestar una atención inmediata y gratuita para docentes víctimas de situaciones de conflictividad y violencia en las aulas, como primera medida de apoyo ante la indefensión del profesorado y como llamada de atención sobre el problema de la violencia escolar.
En estos seis últimos años se ha conseguido, a base de presión, avances, como la consideración de delito de atentado en el caso de agresiones a docentes, al margen de que ya en la mayoría de las comunidades autónomas se está legislando a favor de la autoridad del profesor.
Según los datos puramente estadísticos, un 4% de profesores se llega a plantear dejar su profesión por el acoso sufrido. Es mayor la presión entre los profesores de Secundaria (que son el 42% de los que llamaron al defensor del profesor) y mucho menos en infantil: un 9% o en educación de adultos, un 1%. La tipología de casos atendidos es diversa y comprende desde los conflictos relacionados con los alumnos hasta los que salpican a los padres. Un 24% de los casos tienen que ver con los problemas que han tenido los profesores para dar clases, un 19% con faltas de respeto y un 14% con insultos. También aparece un 9% de casos relacionados con grabaciones o fotos a través de internet. Destaca entre los casos denunciados un 25% vinculado con acoso y amenazas de los padres y hasta un 8% de presiones sufridas porque se les exigía cambiar las notas. ANPE sigue en su lucha por alcanzar mejoras para los profesores.






