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La obra de Miguel Leiva y Miguel Ángel López de la Asunción se basa en archivos inéditos y testimonios de los familiares de los soldados
‘Los últimos de Filipinas. Mito y realidad del sitio de Baler’ es la investigación más reciente sobre este episodio de la historia de España gracias al empeño de Miguel Leiva y Miguel Ángel López de la Asunción. Dos investigadores que han invertido dos décadas no solamente en conocer qué ocurrió durante el sitio de Baler sino también contar a los lectores lo que pasó en base a datos científicos y desde la perspectiva de los propios protagonistas de la historia. La Biblioteca ‘Adolfo Suárez’ acogió ayer la presentación del libro que generó gran expectación entre los presentes. Los autores ya habían abierto boca con la presentación en sociedad de esta investigación que ofrece no solamente nuevos detalles sino también nuevos documentos y archivos a los que ambos han accedido y que derriban mitos, como el que estos soldados fueran abandonados por España al otro lado del mundo.
Hace 20 años pues que Leiva y López de la Asunción se conocen, unidos por la investigación sobre ‘Los últimos de Filipinas’ que ahora traen a los lectores ceutíes para que conozcan con hechos probados qué ocurrió en la localidad filipina de Baler y saquen sus propias conclusiones.
De este episodio de la historia de España hay mucha literatura y hasta dos largometrajes, uno del año 45 y el más reciente se estrenó en la gran pantalla el pasado año. López de la Asunción asegura que ambas películas “no tienen nada que ver” una con la otra y ninguna de ellas con la historia que los autores cuentan en el libro. “El cine tiene unos intereses, prima el entretener y en la historia prima el rigor”, precisa el autor.
López de Asunción explicó que han pasado ya 120 años desde aquel episodio y ha habido “intereses” en contar el sitio de Baler de una manera u otra. Es por ello que el trabajo de ambos autores no solamente se ha centrado en investigar a fondo qué ocurrió sino también en ir quitando todas esas capas de “contaminación” que, como en cualquier pasaje de la historia, terminan por turbar y tergiversar incluso lo ocurrido.
Tradición oral
“Contamos una nueva versión de la historia, pero sin querer convencer a nadie. Queremos que la gente lea el libro y que vea por sí mismos con toda la documentación que hemos encontrado cómo creemos que fue el sitio de Baler”, explicó López de Asunción.
Y esa búsqueda de documentación, ha llevado a ambos autores a muchas localidades españolas donde residieron los supervivientes del sitio o donde residen sus descendientes. Leiva destaca que uno de los principales atractivos del libro sobre ‘Los últimos de Filipinas’ es que cuenta con testimonios de esos descendientes que escucharon a sus padres, tíos, abuelos... hablar de lo que les ocurrió al otro lado del mundo.
“Tratamos de contar el sitio tal y como ellos lo vivieron, que no se habían hecho antes. Aportamos muchísima documentación inédita y tradición oral de los familiares que nos han contado lo que les dijo su padre, su abuelo o su tío. Es una información que se hubiese perdido y que nosotros hemos rescatados”, añadió Leiva.
El lector que no conozca absolutamente nada del sitio de Baler como el que ya haya experimentado un acercamiento a esta parte de la historia encontrará en el libro de Leiva y López de la Asunción una lectura ágil y dinámica. Un relato de los hechos históricos que lejos de resultar farragosos conducirán al lector a hacer una inmersión en la defensa del último bastión español en Filipinas desde la perspectiva de sus protagonistas.
¿Qué pasó en Baler? ¿Abandono o ‘cabezonería’?
Preguntados los autores por cuál es su opinión sobre qué ocurrió en el sitio de Baler para que un grupo de soldados españoles defendieran una plaza ya entregada por España, más parece que fue una serie de catastróficas desdichas y malentendidos. Ambos rechazaron que el sitio se prolongara durante más de 300 días por un abandono premeditado o que los soldados allí destacados negaran la entrega de Filipinas y no aceptaran la marcha de las tropas españolas de esta colonia.
“Hay muchos mitos. No fueron abandonados a su suerte. Ellos, desde junio hasta diciembre, nadie conocía su existencia. Cuando se firma el Tratado de París y tienen que ir las autoridades españolas ha hacerse cargo de la entrega de la totalidad de los restos de aquel imperio, pues se enteran de que hay un destacamento todavía allí, que hay una bandera española ondeando en la torre de una iglesia y que hay un grupo de señores allí que dicen que no se van, que están defendiendo aquello”. Los intentos para convencerlos para que depusieran las armas fueron infructuosos y en el libro se explica por qué.
Enviaron a varios mensajeros para informar al destacamento que debían entregar la plaza, pero los soldados y su comandante, pensaban que eran desertores “que vienen a engañarlos y al final una pequeña noticia en un periódico hace que ellos se convenzan de que lo que les están contando es verdad. Por lo tanto, no les dejaron abandonados”, remarcó Leiva.






