La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha reclamado la presencia del Ejército en el Hospital Universitario de Ceuta y en los centros de salud como refuerzo inmediato de la seguridad tras el intento de agresión con arma blanca sufrido este lunes por un vigilante de seguridad mientras desempeñaba sus funciones.
En un comunicado fechado este 11 de agosto de 2026, la representación sindical expresa su “más absoluta indignación” por lo ocurrido y exige la adopción de medidas inmediatas tanto a la Delegación del Gobierno como a la dirección del Ingesa.
CSIF considera “inaceptable” que, en plena crisis migratoria en la ciudad, continúen produciéndose episodios de violencia en instalaciones públicas ante lo que califica de “incomprensible ausencia de un retén militar permanente a la entrada de los centros sanitarios”.
CSIF alerta de una situación de “peligro” en los centros sanitarios
El sindicato sostiene que la saturación de los servicios, la tensión acumulada y la situación de inseguridad han convertido, a su juicio, al Hospital Universitario y a los centros de salud en “escenarios de constante peligro” para sanitarios, personal auxiliar y vigilantes de seguridad.
CSIF afirma que estos trabajadores acuden diariamente a sus puestos de trabajo arriesgando su integridad física e incluso su vida ante lo que describe como una creciente agresividad por parte de determinados usuarios.
Ante esta situación y al considerar insuficientes los medios actuales, la organización sindical reclama formalmente varias medidas.
La primera consiste en un despliegue militar en los accesos de las instalaciones sanitarias. CSIF solicita la presencia disuasoria y de apoyo de efectivos de las Fuerzas Armadas en las entradas del Hospital Universitario y de los distintos centros de salud para garantizar, según plantea, un control efectivo y la seguridad tanto de trabajadores como de pacientes.
Más controles para evitar la entrada de armas
La segunda petición pasa por una revisión y endurecimiento de los protocolos de acceso a las instalaciones sanitarias, con un control estricto de las entradas para evitar la introducción de armas de cualquier tipo.
CSIF insiste en que no se debe esperar a que se produzca una tragedia para adoptar medidas. “La salud y la vida de los profesionales sanitarios, del personal auxiliar y de los vigilantes de seguridad no son negociables”, señala el sindicato.
La organización reclama así a las administraciones competentes que asuman su responsabilidad de manera urgente y adopten medidas para reforzar la seguridad en los centros sanitarios de Ceuta.






