Si no ocurre ningún incidente entremedias, los alumnos de Enfermería del Campus del Ceuta usarán los laboratorios en octubre. Es la fecha prevista por la dirección del grado, que está a la espera de adjudicar el mobiliario que queda por colocar.
Las piezas a incorporar son los últimos flecos que quedan por rematar para tener el espacio listo para los estudiantes. Parte del suministro del material ya fue adjudicado en junio. El contracto actual es una consecuencia del segundo lote, cuya licitación quedó desierta. La UGR busca cubrir el instrumental de nuevo tras lanzar esta oferta por un valor de 30.000 euros. La compañía que finalmente se haga cargo de abastecer las salas con herramientas deberá hacerlo en un plazo de un mes.
El paquete también incluye equipo necesario para realizar las diferentes prácticas a desarrollar en las instalaciones. Algunos ejemplos son una cuna pediátrica, una lámpara quirúrgica o un carro de emergencias.
Modificación
La activación de estas zonas no solo está pendiente de la adjudicación de las adquisiciones. Es preciso también realizar un cambio comunicado a los responsables de la carrera, en concreto, una modificación en una puerta de seguridad. Quedan solo unos últimos flecos, motivo por el que se baraja octubre como el punto de partida.
Los laboratorios, una vez que se encuentren disponibles, serán útiles para alrededor de dieciocho asignaturas. Los mismos cuentan con un aforo que ronda la treintena. Son cinco estancias en total que apoyarán la formación de los matriculados en Enfemería.
Las estancias que se incorporan a la cartera formativa del grado están especializadas en maternidad y pediatría; entorno quirúrgico y traumatológico; consulta de primaria; cuidados básicos y otro para críticos. A ellos se suma un aula de seminarios. El aulario, localizado en la primera planta, cuenta con casi 2.000 metros cuadrados. El espacio útil es de 489,48 m2.
Asimismo, incluye cinco despachos y un laboratorio de investigación de Ciencias fisiológicas. Este último espacio permite a los docentes dedicados a la investigación evitar los traslados a la Península y realizar sus indagaciones en Ceuta.
Inauguración
Las estructuras fueron inauguradas en mayo de 2024, un estreno que fue fruto del trabajo en conjunto de la UGR y el Gobierno de la Ciudad. La iniciativa recibió su primera partida económica en el año 2021, cuando se destinaron 400.000 euros al acondicionamiento del edificio para posibilitar la ampliación de la facultad. El aulario lleva por nombre a Pilar Aranda, anterior rectora del centro como homenaje a su labor para impulsar esta iniciativa. Ella fue testigo de su homenaje durante el acto público de presentación de la nueva infraestructura.
Las estancias aún por estrenar por los alumnos son una respuesta a la necesidad de ofrecer un aprendizaje sobre el terreno para complementar al aparejado a los libros. La intención es profundizar en los conocimientos de los que precisa el profesional y también recrear casos clínicos que podrían afrontar en el futuro los matriculados a través del empleo de los laboratorios.
La implementación de estas estructuras mejora la oferta académica y el abanico de posibilidades de quienes componen el grado, una formación que cuenta con una alta demanda en la ciudad. Representa un 40% del estudiantado del Campus, lo que se traduce en torno a las 550 personas.
De hecho, el alto volumen se acentuó en 2019 cuando se pasó de un solo grupo amplio a dos. Hasta la fecha, los mismos han sido subdivididos en conjuntos de tres o cuatro para lograr abordar las clases prácticas durante el transcurso de su enseñanza. La puesta al punto de los laboratorios permitirá poner fin a las alternativas y facilitará la instrucción de los jóvenes.







si la universidad de enfermería está en Ceuta los profesores deberían vivir en Ceuta, no¿?
por muxos laboratorios k se abran creo k abra profes k seguiran yendose a la peninsula xk no viven en ceuta.pillar pasta en ceuta para gastarla en la pninsula