Son las “trampas silenciosas”, esas “redes fantasma” abandonadas en los fondos marinos de Ceuta que pueden causar daños gravísimos. Los GEAS de la Guardia Civil son quienes se encargan de “desactivarlas” y el propio Instituto Armado así lo ha reflejado en sus redes sociales.
Gracias a eso, a esa difusión de ese trabajo, los ceutíes pueden conocer una labor que puede pasar desapercibida, pero que resulta crucial.
“Durante una inmersión de vigilancia en el litoral de Ceuta, especialistas del GEAS localizaron una red de pesca abandonada de grandes dimensiones”, explica la Comandancia.
“Este tipo de residuos, conocidos como ‘redes fantasma’, son una de las mayores amenazas para nuestra biodiversidad. Aunque ya no tienen dueño, siguen ‘pescando’ indefinidamente: atrapan peces, crustáceos y corales, asfixiando la vida a su alrededor y convirtiéndose en un peligro para otros buceadores”, concretan.
¿Y cómo se actúa?
La Guardia Civil explica cómo actuó. Así, tras inspeccionar la zona y verificar la ubicación exacta del arte de pesca, “nuestros agentes dieron aviso inmediato a la autoridad competente para coordinar su extracción segura. El objetivo: retirar la amenaza causando el menor impacto posible al ecosistema”.
“Nuestra misión bajo el agua no es solo la seguridad ciudadana; es asegurar que el mar de Ceuta siga siendo un santuario de vida. Gracias a la colaboración ciudadana y al trabajo en equipo, hoy nuestros fondos respiran un poco mejor”.
El peligro de las redes
La oenegé Environmental Justice Foundation (EJF) publicó una investigación sobre los daños de las redes de deriva asociadas a la pesca ilegal y a la entrada de pescadores marroquíes en aguas de Ceuta.
Desvelaron, de hecho, el “uso persistente” de estas redes por parte de buques marroquíes.
Las redes de deriva pueden extenderse decenas de kilómetros y atrapar todo lo que encuentran a su paso.
Esta pesca indiscriminada y destructiva se considera una grave amenaza para la vida silvestre vulnerable y viola numerosas leyes pesqueras. Son auténticas trampas de la muerte, cuando se abandonan o se pierden, estas redes de nailon pueden convertirse en "redes fantasma", matando la vida marina durante años y contribuyendo a la contaminación plástica.
Sus inmensos costos ambientales se reflejan claramente en la prohibición de las redes de deriva por las leyes internacionales, regionales y marroquíes.







Normal si dejáis a las pateras de marruecos que hagan lo que quieran en Ceuta no es de extrañar estás cosas