El miércoles tuvimos la oportunidad de participar en un taller organizado por la CHG (Confederación Hidrográfica del Guadalquivir) dentro del cuarto ciclo de la planificación hidrológica (2028-2033). Todo estuvo centrado en el esquema provisional de temas importantes (EpTI): estos son, la propia concreción de determinadas decisiones y directrices bajo las que debe desarrollarse el plan de Ceuta. La finalidad era centrarse en los aspectos más problemáticos, siendo por tanto un documento clave para el conocimiento y discusión pública dentro de todo este dilatadísimo proceso.
En primer lugar, deseamos agradecer a la CHG que nos invitara para aportar y debatir algunos aspectos relacionados con estas temáticas tan importantes. Nosotros conocemos nuestras carencias de conocimiento, en un tema tan amplio y estratégico como es el ciclo del agua. Sin embargo, alguna información hemos generado al respecto, a lo largo de todos estos años de lucha ininterrumpida en favor de la sostenibilidad ambiental y la protección de la naturaleza. Eso incluye un amplio informe sobre el ciclo del agua, de la extinta oficina de la sostenibilidad de Ceuta, que pusimos en marcha años atrás.
Deseamos agradecer también al resto de los asistentes al taller, por todas sus aportaciones e ideas. Una parte relevante representaban a distintas administraciones, y nosotros, junto a un compañero de la SEO éramos los únicos, de lo que podríamos denominar de una forma general, pertenecientes al movimiento ecologista de Ceuta. En principio, queremos indicar que llevamos muchos años colaborando con este proyecto de la CHG, desde que nos pidieron que integráramos nuestras propuestas y observaciones. Nuestra postura, a pesar de las grandes decepciones por la escasa o nula operatividad de estos planes, siempre ha sido proclive a la participación. Entre otras cosas, porque rara vez, nos solicitan colaboración en temas relacionados con el medioambiente de Ceuta, no íbamos a ser nosotros, tan críticos con la falta de transparencia de las administraciones, los que nos negáramos. No hubiera sido coherente. La verdad, es que el documento ha ido recogiendo la mayor parte de nuestras propuestas. En el medio marino se han detectado diferentes impactos, en ese sentido, tenemos que agradecer la labor de recopilación y de síntesis en los EpTI.
El problema de este tipo de documentos burocráticos es que son en muchos casos de escasa operatividad, o al menos eso nos parecen, y reflejan solo parcialmente problemas que sufrimos, en relación al ciclo del agua, en nuestra ciudad. De tal manera, a pesar de que el plan promulga, la consecución del espíritu de armonía con el medio ambiente y los recursos naturales, este no nos parece que se consiga. Más bien, se notan desarmonías con las leyes ambientales y su espíritu de prevención. Y una gran descoordinación entre administraciones en estos temas también. Todo esto promueve el cansancio de la sociedad civil ante la repetición, que parece eterna, sobre los mismos temas y problemas, que se van posponiendo de un ciclo de planificación a otro. Vuelven a reiterar su mantra cansino de los escenarios posibles, los ideales, y los realistas, para continuar ofreciendo, una falacia con anestesia, sin explicar el porqué de la ausencia presupuestaria para diversos temas. Estos planes son inoperantes porque pervierten el espíritu que subyace, y el progreso en la solución de muchos problemas, que no se abordan o quedan postergados “sine die”. Obviamente, nuestra postura es reivindicativa, para eso estamos luchando por la causa de la conservación, y las propuestas van orientadas a mejorar la inversión en algunos EpTI. Esto es lo que debe distinguir a la sociedad civil participativa, que dice la verdad, y no tiene hipotecas con el poder político o administrativo.

De las administraciones ya sabemos lo que podemos esperar, aunque reconozcan las carencias y deficiencias, siempre invocan a la falta de dinero para acometerlas y “Chim pum” . Somos conscientes de su papel y lo respetamos, a pesar de su tendencia a introducir falacias o manipular, obstaculizando muchas veces el acceso a la información que poseen. Cada uno debe saber donde está, cual es su coherencia, y lo que está dispuesto a arriesgar para defender la verdad, y así ayudar modestamente a la preservación de la belleza natural que nos rodea. De alguna forma, quizá estamos contribuyendo, a que no se convierta todo en un gigantesco y grotesco monumento al desarrollismo puramente economicista.
Atendiendo a la gravedad de las cuestiones tratadas en el taller, hay que indicar que se necesita más tiempo, con el fin de exponer los problemas, y solicitar las soluciones y compromisos a las administraciones competentes. Participar es siempre bueno, pero el fin no debe ser la participación, ya que esto es solo un medio para ayudar a impulsar los avances que necesitamos en materia de masas de aguas, unido a todo lo que este amplísimo tema conlleva. Hemos tenido la sensación, a lo largo de estos años, que solo les ha interesado nuestra participación de una manera finalista o instrumental, nunca para usar algunas de nuestras opiniones para impulsar en algo el progreso ambiental. Sinceramente esperamos estar equivocados.
Como en tantas ocasiones desde hace años, señalamos los mismos problemas estancados de siempre: el abandono de la ordenación del litoral y los espacios naturales de Ceuta, a pesar de que estas zonas interesan a este plan hidrológico; la ocupación sistemática de los cauces naturales contraviniendo el plan de lucha y adaptación contra el cambio climático, como puede verse fácilmente con la última actuación de relleno en el arroyo de Benítez; algunos con gran riesgo de causar inundaciones en el medio urbano ocupado, como ocurre en el arroyo del Infierno y el arroyo de Paneque; algo de desinterés por recuperar y acrecentar la calidad de las masas forestales en la lucha contra la erosión y la pérdida de suelo; las sempiternas salidas de aguas fecales como por ejemplo las que se reconocen en las fichas del propio plan; los incumplimientos legales en relación a la falta de seguimiento en el ecosistema marino por las descargas de salmuera de la DESALADORA; la ausencia de inversiones en la recogida de la mayor parte de las aguas fecales, y en su conducción hacia la EDAR; la falta de inversión en las estaciones de bombeo para evitar las salidas de aguas fecales, en especial el abandono de problemas sin resolver durante décadas; ausencia de campañas de concienciación en el uso responsable del agua, y también de los residuos que deben ir a los inodoros, de la misma manera no se tiene una vigilancia efectiva y régimen de sanciones en estas cuestiones; incumplimiento del RD 817/2015 para el establecimiento de una red de control litoral; el hedor sin resolver de la EDAR y que fue advertido por nosotros hace muchos años; la perpetuación de un manifiesto oscurantismo en relación al acceso de información ambiental en la Ciudad Autónoma de Ceuta.

Para ir subsanando estos graves incumplimientos normativos proponemos: retomar la vigilancia ambiental de las descargas de salmuera, en relación a los hábitats y las especies marinas; establecer un seguimiento de los hábitats coralinos sensibles en las inmediaciones de las salidas de la EDAR; Posibilitar el acceso a la información sobre salidas súbitas de aguas fecales desde la propia EDAR; obligar estos seguimientos científicos dentro de las adjudicaciones de la DESALADORA y la EDAR; activar planes para la disminución y erradicación de los olores derivados de las aguas fecales, en gran parte relacionadas con le EDAR pero también con el mal estado y aislamiento de las conducciones; inclusión de las propuestas de los nuevos espacios marinos protegidos dentro del plan hidrológico; realización de los planes de ordenación de los espacios naturales protegidos; realizar un plan de señalización apropiada de las zonas protegidas y mejora de los senderos; incluir los impactos pesqueros que dañan fondos marinos sensibles a los impactos físicos de los artes de pesca; restauración de los recursos piscícolas del litoral; aclarar de una vez el marco competencial de la Desaladora de Ceuta entre las administraciones competentes; aumentar la transparencia en la gestión y en el acceso a la información ambiental en la Ciudad Autónoma y sus empresas asociadas; reconocer todos los vertidos de aguas fecales y acometer una mejora de mayor calado en las estaciones de impulsión; prevención efectiva de los atascos en las estaciones de impulsión de aguas fecales; diseñar campañas de concienciación y medidas de control y sanción en relación a un uso responsable del agua en el hogar y de los residuos que se depositan en los inodoros; establecer un plan para la identificación, restauración y señalización y posible uso recreativo de los manantiales y las fuentes de Ceuta; recuperar la naturalidad de los cauces y barrancos y comenzar una restauración efectiva de los mismos; incrementar la reforestación de los montes y especialmente para aumentar la estabilidad de los terrenos inclinados y taludes; creación de una red de control litoral conforma el mentado Real Decreto; impulsar la protección del Azud en el arroyo del Infierno por su gran importancia ecológica; poner en marcha los mecanismos de participación ciudadana de una forma decidida y mantenida en el tiempo, creando organismos consultivos apropiados; creación de una comisaría de aguas en Ceuta que canalice todas estas cuestiones aunando voluntades por parte de la administración y de la ciudadanía comprometida; dado el cambiante escenario climático del planeta, esta comisaría podría incorporar estudios meteorológicos que ayuden a la prevención de problemas relacionados con el clima, y a adoptar políticas integrales de protección del territorio y sus habitantes. Ante la amenaza del bunkering, incentivar el reposte dentro de los diques portuarios, y establecer unos cupos de abastecimiento fuera de diques, y unas zonas concretas, que minimicen los riesgos potenciales de tales actividades; incrementar la legislación para impedir que se continue ganando terreno al mar en Ceuta.
De todos estos años de lucha incansable, sin conseguir nada palpable, deducimos que los interlocutores de la burocracia ambiental, presentan una conciencia muy estética pero por desgracia, poco ética. En estos foros, por mucha prudencia y contención que tengamos, siempre tenemos la sensación de ser el enemigo a evitar y soportar por un rato; un plato amargo que deben tomar por obligación de la farragosa legislación europea. La propia administración no cree en estos planes, y quizá por eso falto algún representante de la consejería de medioambiente.
Nos vemos inmersos en un entorno de mentalidades que no terminan de entender la participación democrática, y la corresponsabilidad en la solución de los problemas ambientales. A algunos les cuesta mucho elevarse del barro de su propia mediocridad democrática, a pesar de su más que discutible gestión ambiental. Un ejemplo infeliz, fue la intervención del representante de ACEMSA. Cualquiera puede tener una mala tarde, y pudo ser el caso, no hay nada personal, y por nuestra parte queda disculpado por el papelón que le tocó representar. Lo entendemos y está disculpado a nivel personal. Pero la disculpa no elimina la pedagogía necesaria desde nuestra posición, esta es no se debe evitar sin convertirnos en irresponsables. Cuando se empieza a argumentar que el principal problema de las aguas fecales son las toallitas que se tiran al inodoro, y se repite, y repite cansinamente, entonces la falta de claridad de ideas, y de asunción de responsabilidades emergen con nitidez.
Eso estará todo reflejado en el diario de sesiones que todo organismo serio debe tener. Nuestro hombre de ACEMSA, se contiene ante algunas verdades en relación a la DESALADORA y a los cauces naturales, pero las aguas fecales pueden con su muro de contención, y se desborda su hiel, harto ya de los tenebrosos secuaces de Septem Nostra, y su manía de decir verdades. Malditos aguafiestas, siempre diciendo incomodidades, que están mejor ocultas en las infectas tuberías y estaciones repulsivas de impulsión. Sorprendentemente, rechaza que un porcentaje importante de las aguas fecales no llegan a la EDAR; luego rectifica para decir que se va a licitar pronto la solución, pero no admite el dato objetivo, del propio plan hidrológico en estas materias. Carga contra otros también, y especialmente contra nosotros con la falacia del “todo está mal” que pone en nuestra boca. Hay queda el registro de nuestras propuestas como respuesta.

El narcisismo triunfalista de algunos representantes de la administración, resulta una constante lamentable, ante tantos y flagrantes incumplimientos, y deficiencias ambientales que perjudican al ciclo del agua y a todo el gran patrimonio de los hábitats y sus especies dependientes de este líquido vital. Todo ello, podría indicar la insuficiencia de ACEMSA, para ocuparse de la sostenibilidad ambiental del agua, y atender tantas cuestiones que se derivan para la protección del patrimonio natural; siempre ha sido una empresa de distribución de agua y costará mucho reconvertirla en un organismo nuevo y atípico. La CHG, es una administración acostumbrada a gestionar los suministros de agua, las cuencas, y los embalses, poco parece que saben sobre el patrimonio natural biológico, y mucho menos en relación al complejo y difícil medio marino. Nosotros por nuestra parte, solo somos una asociación con algunos modestos conocimientos en estas temáticas.
A pesar de todo lo comentado, agradecemos nuevamente la invitación y el interés por nuestra modesta participación. Esto es extensible a toda las administraciones implicadas y sus representantes, tanto aquellos que pueden tener simpatías por nuestro modesto trabajo, como también a los que nos muestran su antipatía abiertamente.
Nuestro activismo está enraizado en un firme compromiso con la conservación de especies y hábitats, con el territorio en su conjunto. Todas ellas, son entidades que no pueden defenderse solas. Intentamos pensar globalmente y actual localmente, dando testimonio de la verdad científica y objetiva que conocemos, aunque pueda provocarnos problemas de postergación constante entre los centros del poder político-económico. Creemos firmemente en el cambio interior que haga progresar a los seres humanos en la búsqueda de verdad, justicia, amor y belleza. Esta lucha constante por acercarnos a estos ideales, y sus contratiempos y sinsabores, solo puede significar que vamos en un buen camino, señalando algunas tinieblas.






