Hay aseveraciones que no deben ser pasadas por alto. Jamás. Afirmaciones que solo sirven para que el club de aficionados a lo grotesco se frote las manos. Pero el resto no podemos mirar hacia otro lado cuando a unos diputados se les llama promarroquíes, fieles a Mohamed VI y se duda de su españolidad con el lamento de que parece que sus DNI se los hayan regalado. Esos dos diputados son Mohamed Alí y Fatima Hamed, quienes de islamistas y promarroquíes no tienen nada, pero que han sido puestos en la diana por una formación como Vox que demuestra no tener ningún tipo de programa político ni de proyecto de futuro para esta tierra cuando sus comunicados y, ahora, su estreno en ruedas de prensa con preguntas se reducen a esto. A decir tonterías, a deslizar su odio hacia dos personas españolas sobre las que nada se tiene que dudar pero que son colocadas en el disparadero por llamarse Fatima y Mohamed, por apellidarse Hamed y Alí. No hay otra. Por eso la cúpula de Vox los ataca y desliza dudas sobre su españolidad, a ver si cuela y a ver si así alegran a su club de fans. Afortunadamente cada vez menos, porque se han cansado de aguantar las tonterías de la banda.
Los complejos les pueden como también la falta de sentido en lo que dicen. Proponen confinar a los inmigrantes. Será que quieren ver en los juzgados al guapo que dé esa orden porque es ilegal. Proponen encerrar a los MENA y que no salgan a la calle. Otra barbaridad porque también es ilegal, y lo saben. Piden que se tenga en centros a quienes sean sospechosos o tengan antecedentes: nueva patada a la justicia, con medidas privativas de libertad antes de condenas y basadas en meras creencias. Y acusan a la delegada de inacción porque no hizo nada cuando entraron por los espigones miles y miles de marroquíes. ¿Qué proponen que hiciera Mateos?, ¿insinúan que había que parar a mujeres, niños, bebés, padres, familias al completo... y de qué manera?, ¿qué orden cree Vox que era la acertada para detener a 10.000 personas que entraron por los espigones porque Marruecos los alentó? Menos mal que Vox no tenía responsabilidad política, hoy estaríamos contando una historia bien distinta. Y no para bien.
Permitir sin reacción alguna que se superen alegremente determinadas líneas es igual de peligroso que todo lo escuchado ayer.







Estos señores de Vox en CEUTA deberían dejar la política por el bien
de mi ciudad son unos provocadores. También la De Fátima debía moderarse aquí necesitamos políticos que trabajen por CEUTA sean de la religión que sea