Los Bomberos tuvieron que intervenir, de madrugada, ante la quema provocada en siete vehículos estacionados en distintos puntos de la ciudad. Las salidas se llevaron a cabo en cuestión de horas y, sin duda, el lugar en donde más alarma se generó fue en la calle Real 90, en pleno centro, en donde quedaron calcinados cinco turismos. Son, ocurra donde ocurra, sucesos que alarman a la ciudadanía. Y no son para nada hechos aleatorios puesto que en lo que llevamos de año se han quemado, por diversas razones, en torno a un centenar de coches, motos o furgonetas. Detrás de estas acciones hay múltiples causas, algunas vinculadas al mundo de la delincuencia, otras con la picaresca y luego están las enmarcadas en el puro vandalismo. Este tipo de situaciones generan más alarmismo que otras debido a que la ciudadanía no está segura y desconoce en qué momento será su vehículo el que puede verse afectado por la acción de desaprensivos. Urge que las fuerzas de seguridad coordinen de manera más adecuada sus vigilancias en las barriadas, en donde precisamente se ha notado muchísimo la pérdida de presencia de patrullas que fueron coordinadas y dirigidas a mejorar la seguridad en todos los barrios de Ceuta. No ha sido así y hechos como los acontecidos esta pasada madrugada no pueden ser pasados por alto.






