El Sindicato Médico de Ceuta (SMC) respalda las reivindicaciones formuladas por los médicos residentes del Hospital Universitario de Ceuta (HUCE) ante la reciente reorganización de los dispositivos asistenciales y la utilización de residentes para cubrir determinados puestos de guardia correspondientes a plazas estructurales cuya cobertura ordinaria corresponde a facultativos especialistas adjuntos.
La reclamación parte de los propios residentes. El escrito, dirigido a la Dirección Médica y a los responsables de la gestión de Urgencias y trasladado también al Sindicato Médico y al Colegio de Médicos (COMCE), ha sido secundado por la totalidad de los médicos residentes del HUCE.
Los facultativos en formación reconocen expresamente en el documento la situación excepcional que atraviesa Ceuta, la elevada presión asistencial y la necesidad de reorganizar recursos. Sin embargo, establecen un límite muy claro: una situación extraordinaria no debe convertir a los residentes en sustitutos estructurales de los médicos especialistas que necesita la plantilla.
Tanto el SMC como el COMCE, comparten plenamente esta preocupación y consideran especialmente grave que la respuesta a la falta de facultativos pase por recurrir a médicos que todavía están realizando su formación sanitaria especializada.
Un residente es médico, pero todavía está formándose como especialista. Su periodo de residencia tiene una finalidad docente, con una adquisición progresiva de competencias y responsabilidades y bajo los correspondientes principios de supervisión y tutorización. Asignarle puestos estructurales que corresponden a facultativos especialistas desvirtúa ese modelo formativo y le atribuye responsabilidades que no deben servir para suplir las carencias de plantilla.
Si hay recursos suficientes, ¿por qué se cubren puestos estructurales con residentes?
Para este colectivo, esta situación entra además en contradicción con el relato que INGESA viene manteniendo públicamente sobre la capacidad del sistema sanitario ceutí.
El propio INGESA sostiene que el HUCE mantiene capacidad de respuesta con los recursos disponibles y ha defendido reiteradamente durante estas semanas la suficiencia de medios frente al incremento extraordinario de actividad.
El sindicato plantea por ello una cuestión elemental: si los recursos humanos son suficientes y no existe la situación de saturación que denuncian los profesionales, ¿por qué es necesario colocar a médicos residentes en puestos de guardia correspondientes a plazas estructurales de especialistas?
Para la organización, recurrir a los residentes para cubrir esas necesidades no soluciona la falta de especialistas: la disimula. Presentar como cubierta una necesidad asistencial porque existe un médico físicamente en ese puesto tampoco significa, a juicio del Sindicato, que exista el especialista que debería ocuparlo. No puede confundirse un médico especialista con un médico que se encuentra todavía formándose para llegar a serlo.
Formación, supervisión y responsabilidad
Los propios residentes advierten en su escrito de las consecuencias que esta reorganización puede provocar: alteración de los objetivos docentes de la residencia, disminución de las garantías de supervisión y acompañamiento, incremento de la carga asistencial y confusión entre la responsabilidad propia de un facultativo especialista y la responsabilidad progresiva del residente.
Existe, además, una consecuencia que el SMC considera preocupante: cada guardia utilizada para suplir una necesidad estructural puede terminar condicionando el tiempo y los objetivos de formación del futuro especialista.
Ceuta necesita médicos especialistas y necesita también formar adecuadamente a los que mañana lo serán. Para el colectivo, utilizar a estos últimos para tapar los huecos de los primeros supone trasladar el problema de hoy a la sanidad del futuro.
El SMC advierte igualmente de que la adecuada supervisión y delimitación de responsabilidades no son cuestiones menores, especialmente en un servicio sometido a una elevada presión asistencial. La organización considera que INGESA debe garantizar en todo momento que las funciones asignadas a cada residente sean acordes con su nivel competencial, su programa formativo y la supervisión correspondiente.
Cuatro peticiones respaldadas por todos los residentes
El escrito plantea cuatro reivindicaciones concretas: revisar la asignación de residentes a puestos de guardia correspondientes a plazas estructurales; garantizar que cualquier refuerzo realizado por residentes sea voluntario, adecuado a sus competencias y extraordinario; preservar la supervisión y los objetivos docentes; y reforzar los recursos humanos sin comprometer ni la asistencia ni la formación de los futuros especialistas.
Los propios residentes dejan claro que están dispuestos a colaborar voluntariamente ante necesidades extraordinarias, pero rechazan que esa colaboración termine convirtiéndose en la sustitución de necesidades estructurales de plantilla.
El documento concluye además reclamando soluciones y garantías para evitar una sobrecarga que perjudique tanto su formación como su salud física y mental.
El SMC respalda íntegramente estas reivindicaciones, al igual que el COMCE, al que también ha sido trasladado el escrito, y reclama al Ministerio de Sanidad y a INGESA que aporten los facultativos necesarios para afrontar la situación que vive Ceuta.
Los residentes están para formarse como especialistas, no para ocultar la falta de especialistas.
Esa es la cuestión de fondo: si faltan médicos, la solución es contratar y atraer médicos. Utilizar a quienes todavía están completando su especialización para cubrir huecos estructurales no convierte una plantilla insuficiente en una plantilla completa.







Es ilegal. Que se niegen a hacer las guardias en ese hospital y vayan a otro hospital acreditado cercano como Algeciras o La Línea hasta que se aclare. Nunca deben atender sin supervision