Germán Belmonte, un joven de 27 años con Síndrome de Down, ha sido la nueva incorporación de Covirán que se ha adherido al programa de orientación e inserción laboral que promueve la asociación

Para Germán Belmonte, de 27 años y con Síndrome de Down, optar a su primer empleo era todo un sueño que ahora se ha hecho realidad. Así lo transmite, con una gran sonrisa que no se le desdibujaba y el uniforme que vestirá “hasta cuando él lo desee”.

Su hada madrina ha sido el supermercado Covirán, que en su agenda tenía marcado como tarea pendiente este paso por la inclusión, exponía el administrador del supermercado, Antonio Rodríguez, quien manifestaba su satisfacción por haberlo alcanzado y, sobre todo, por esta nueva incorporación a su plantilla. “Estamos muy contentos con él, está dando mucha vida al local y creo que es lo mejor que hemos podido hacer”, confesaba.

El joven, en el supermercado donde trabaja desde hace una semana, junto a parte de la familia de Covirán y miembros de la asociación Síndrome de Down

El joven ha comenzado sus labores en el supermercado en la sección de panadería y continuará progresivamente con otras tareas como la reposición. Se trata de un empleo denominado ‘trabajo con apoyo’, ya que las tareas las desarrolla con la ayuda o supervisión de una psicóloga de la asociación hasta que el joven pueda desenvolverse por sí mismo y ésta tan solo tenga que permanecer a su lado de forma esporádica.

Paralelamente en la asociación, donde se dirige por las tarde, Germán continúa con un proyecto de autonomía, a través del que adquiere diferentes competencias sociales y se forma en aquellas carencias que pueda presentar. “Le enseñamos habilidades para que pueda desenvolverse en su vida diaria sin ninguna ayuda o apoyo. Tales como venir solo a trabajar, irse, controlar dinero o las horas”, explicaba la psicóloga Ana Cruces.

La asociación promueve el programa de orientación e inserción laboral desde el año 2015, cuyo objetivo es incluir a las personas con Síndrome de Down en todos los sectores de la sociedad, incluido el laboral. Desde entonces son varios los usuarios que han podido disfrutar de este programa que les ha brindado la oportunidad de incorporarse al mundo laboral.

Germán ha comenzado a trabajar en la sección de panadería y se formará también en tareas de reposición

En la actualidad son cinco los miembros de la asociación que se encuentran trabajando en diferentes entidades, algunos con contratos de un año y, entre ellos, algunos ya han sido renovados. “Hemos tenido la suerte de poder contar con empresas en Ceuta que han querido apostar por el empleo de personas con discapacidad”, señalaba la coordinadora de la asociación, Marina López.

Quien manifestaba que el único requisito que se les exige a las empresas para poder adherirse es “querer” y “tener” una política de inserción laboral para personas con discapacidad. “Es una simple cuestión de mentalidad y de pensar que estas personas son igual de válidas que cualquiera otra”, apuntaba.