En esta próxima semana que se abre cumplirá un mes desde que el pasado trece de octubre juró su cargo como nuevo diputado por Ceuta, sustituyendo a quien durante más de tres lustros ha sido el representante ceutí en la Cámara Baja. Si su vida ya era complicada, ahora se ha multiplicado, porque continua con las mismas responsabilidades en la práctica y además debe atender esas obligaciones en la capital del Reino.
Asume claramente que la política es distinta en uno y en otro lugar, donde la crispación y el debate se palpa más en la Carrera de San Jerónimo que en el Palacio de la Asamblea. Incluso, su frontera de dualizar estos cargos hasta las próximas elecciones autonómica, cuentan con un único hándicap, los pensamientos que tenga el presidente Vivas a la hora de la formación de la lista y del nuevo Gobierno, si el PP tiene el respaldo de los ciudadanos de Ceuta.
Se le denota ilusionado con el trabajo que acaba de emprender, porque como él mismo afirma, ni el mejor de sus sueños esperaba una oportunidad como se le ha presentado.
- Se va a cumplir un mes de su toma de posesión como diputado. ¿Qué balance puede hacer de sus primeras impresiones como padre de la Patria?
- Es un lugar donde se forja, aunque muchos no quieran darse cuenta, la vida de todos los españoles y sobre todo saber que son los ceutíes quienes con sus votos te ponen en un órgano con esta responsabilidad y que a ellos debe devolvérsele esta oportunidad con trabajo y más trabajo. Son pocos días como decía para poder hacer un gran balance, pero ocupar este escaño significa responsabilidad.
- ¿Cómo ha sido la acogida que le han prestado sus compañeros de grupo parlamentario?
- La acogida ha sido impresionante. Muestras de cariño por parte de todos los diputados, pero no por mi persona, sino por lo que significa Ceuta dentro de la vida del Partido Popular. Pero también de otros diputados del Grupo Socialista y de otros de la Cámara. Es una bienvenida, pero como es lógico, las diferencias ideológicas comenzarán a verse desde este momento, pero siempre dentro de un mantenimiento de las formas que es como me gusta hacer política.
- En la calle hay una sensación general de que los parlamentarios no trabajan lo suficiente. Así sale publicado en todas las encuestas.
- Muchas veces en las imágenes de televisión se pueden ver los debates como muchos claros en los escaños, pero los ciudadanos deben saber que los diputados no tienen porque estar presentes en los debates, dado que lo pueden seguir en sus despachos, a través del circuito cerrado de televisión, donde contamos con una pantalla. Ello le permite, mientras tanto, efectuar llamadas telefónicas, preparar las reuniones de las comisiones y asistir a otro tipo de trabajo que también se producen en las instalaciones del Congreso.
-¿Por donde quiere llevar Francisco Márquez su línea de diputado por Ceuta?
- En primer lugar, me gustaría destacar, por encima de todo, el trabajo que durante diecisiete años ha llevado a cabo el anterior diputado ceutí Francisco Antonio González Pérez. Ha dejado el listón muy alto y hay que reconocerlo así. Debo seguir la línea continuista de su trabajo en estos últimos años. A la legislatura le quedan un año y pocos meses, pero si me pregunta por los objetivos a conseguir, le diría que intentaré que todas y cada una de las iniciativas que pasen por el Congreso, tengan esa mirada desde Ceuta para ver como nos pueden afectar e intentar que contengan siempre elementos positivos para la ciudad.
- Ha asumido en el Congreso su participación como miembro en las mismas comisiones a la que estaba adscrito Francisco Antonio González como son las de Educación, Interior y Asuntos Exteriores. ¿Son zonas de trabajo que usted no había abordado dentro de la gestión política?
- Son lo suficientemente importantes las tres comisiones, para que necesite por mi parte un trabajo previo de conocimiento de cuales son los asuntos que se están tratando en estos momentos. Veré cuales son las cuestiones que desde Ceuta se pueden aportar y además, enlazando con la pregunta anterior, indicaré que son comisiones donde se abordan temas muy importantes para nuestra ciudad y, por tanto, estimo que se debe estar presente.
- ¿Son importantes los contactos con su compañero de Melilla en el Congreso?
- Es importante que hablemos, que estemos en contacto, porque esa supervisión de la que hablaba antes de la normativa que se aprueba para que la misma sea siempre beneficiosa para Ceuta, también afecta a Melilla, en casi todos los casos. Ese trabajo no queda más remedio que repartírselo, pero también ha de tenerse en cuenta que los esfuerzos no deben dilapidarse
- ¿Y con sus compañeros de Ceuta, Nicolás Fernández Cucurull y Luz Elena Sanín?
- Con ambos me une desde hace bastantes años una buena amistad y lo cierto es que hemos tenido contactos antes de mi llegada al Congreso en distintas cuestiones de mi responsabilidad como consejero de Hacienda. La unidad de acción de los tres parlamentarios ceutíes es esencial y más cuando el grupo parlamentario se encuentra en la oposición.
- ¿Cómo va a compatibilizar hasta finales de mayo la labor como diputado por Ceuta con sus responsabilidades en el Gobierno presidido por Juan Vivas?
- La verdad es que resulta complicado. Porque la labor del Congreso me obliga a estar en Madrid durante tres días a la semana. El resto del tiempo lo paso en Ceuta con mis obligaciones como miembro del Gobierno. El presidente quiso que continuara manteniendo esa responsabilidad y yo tenía que asumirlas. Me va a costar muchos sacrificios, muchos esfuerzos en este tiempo que queda hasta el final de la legislatura autonómica, pero espero poder seguir dando de mí todo lo que hasta ahora he dado. Complicado va a ser, pero ilusión y ganas no me faltarán.
Muchas veces en su minúsculo despacho del Congreso de los Diputados deberá echar horas extras para atender los asuntos del Gobierno ceutí.
-Muchas veces en su minúsculo despacho del Congreso de los Diputados deberá echar horas extras para atender los asuntos del Gobierno ceutí.
- El trabajo que se desarrolla en el ámbito de la Consejería de Hacienda y Recursos Humanos no solamente se solventa en el despacho de Ceuta, sino que también trabajo mucho a través del teléfono, del ordenador y de la correspondencia electrónica.
-¿La estancia de Francisco Márquez en Madrid le convierte en una especie de embajador del Gobierno de Ceuta en la capital?
- Tiene mucha razón en esta afirmación. El contar con esa experiencia previa en la gestión municipal y autonómica, el haber llevado adelante procedimientos de negociación con la Administración General del Estado y, por tanto, conocer tanto los procedimientos como a las personas, en el caso de ministros, secretarios de Estado y directores generales, me permitirá abordarles en el Parlamento, en el Congreso de los Diputados, en ese contacto que hay con el ejecutivo en las comisiones de control y en las comisiones para incidir directamente sobre el problema que afecta a la ciudad.
- ¿En esto veinte días ha podido poner a prueba ese cargo de embajador?
- Bueno, la verdad es que han sido unos días pletóricos en cuanto a la actividad en el Congreso, porque no olvidemos que se ha producido un reajuste en profundidad dentro del ejecutivo presidido por José Luis Rodríguez Zapatero. Si ha existido esa oportunidad y algunos de los asuntos que han estado en el orden del día me han permitido departir con los responsables de los departamentos ministeriales, que tienen mucho que decir en el futuro de la ciudad.
- Vamos a hablar de hipótesis. Ahora mismo esa dualidad de diputado nacional y miembro del Gobierno de la Ciudad tiene una frontera en las próximas elecciones autonómicas. Partiendo de la base que el Partido Popular pudiera ganar los comicios del mes de mayo en Ceuta y que el presidente Vivas le propusiera formar parte de las listas del Partido Popular y más lejos, que continuara en su gobierno, ¿qué le diría?
- Si puedo estar orgulloso de algo es que nunca le he pedido un cargo al presidente Vivas. He ido asumiendo lo que en cada caso ha considerado conveniente. Así ha sido en esta última ocasión. Debía asumir el cargo de diputado nacional porque era el suplente de Francisco Antonio González y he acatado su interés porque continuara como consejero de Hacienda. Es prematuro hablar de listas electorales, es prematuro hablar de posibles invitaciones del presidente para seguir en el trabajo de Ceuta. Confío mucho en la clarividencia y en la inteligencia del presidente Vivas. Me lo ha demostrado a lo largo de estos años y, por tanto, siempre estaré a lo que él disponga.
- ¿Cómo se viven, ahora en directo, los debates entre los grandes espadas del Gobierno y de la oposición?
- Es otro nivel distinto de confrontación política. Pienso que bastante más crispado que el debate de la política local y autonómica. Hablo como miembro del grupo parlamentario del Partido Popular y por ello pienso que tenemos a un Gobierno nacional que está agotado, noqueado y que no es capaz de superar la actual crisis económica. Es el responsable de haber llevado al país hasta la cota de más de cuatro millones de parados. Y un grupo popular que está ansioso por demostrar, una vez más, como lo hizo en el año 1996, que tiene las soluciones para sacar a este país del atolladero y ponerlo en funcionamiento.







