La Selectividad 2026 ya ha comenzado en España –este martes 2 de junio en Ceuta– y miles de estudiantes afrontan una de las pruebas más decisivas de su vida académica. Sin embargo, aprobar ya no es suficiente. En muchas titulaciones, la verdadera batalla está en conseguir una nota lo suficientemente alta como para acceder a una plaza.
Los datos más recientes reflejan una realidad cada vez más exigente: las notas de corte no dejan de subir y acceder a determinadas carreras se ha convertido en una auténtica carrera de fondo.
Hace apenas una década, solo cuatro grados universitarios exigían más de 13 puntos sobre 14. Hoy, esa cifra se ha multiplicado hasta alcanzar las 74 titulaciones.
El caso más llamativo se encuentra en la Universidad de Sevilla, donde el Doble Grado en Física y Matemáticas ha alcanzado una nota de corte de 13,764 sobre 14, la más alta del país.
Muy cerca se sitúa la misma titulación en la Universidad Complutense de Madrid, que exige 13,736 puntos para conseguir una plaza. Estas cifras evidencian el enorme interés que despiertan los estudios relacionados con las matemáticas, la tecnología y la investigación científica.
La tendencia se repite en buena parte de España. Los dobles grados STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas) dominan el ranking de las titulaciones más demandadas. Entre ellas destacan:
Mientras tanto, Medicina, que durante años lideró las clasificaciones, mantiene una enorme demanda pero ya no ocupa siempre el primer puesto. Aun así, continúa siendo una de las carreras más competitivas, con notas de acceso superiores a los 12,5 puntos en prácticamente todas las universidades públicas.
También sobresalen otras titulaciones sanitarias como Odontología, Fisioterapia o los dobles grados vinculados a Ciencias del Deporte, que en numerosos centros superan el umbral de los 13 puntos.
El fenómeno no responde únicamente a que los estudiantes obtengan mejores resultados. Detrás existe una combinación de factores académicos, sociales y económicos.
Según diversos análisis universitarios, las notas de acceso han aumentado alrededor de un 18% desde 2016, una evolución que afecta a más de un millar de titulaciones.
Uno de los principales motivos es el incremento de la competencia. Cada vez más alumnos aspiran a estudios considerados estratégicos por el mercado laboral, especialmente aquellos relacionados con la tecnología, la salud o las ingenierías.
Además, los expertos apuntan a otro elemento clave: la mejora de las calificaciones obtenidas en la fase específica de la Selectividad, donde los estudiantes pueden sumar puntos adicionales para acceder a los grados más demandados.
A ello se suma el llamado efecto inflacionario de las notas. Durante los últimos años se han producido cambios educativos que han favorecido un aumento generalizado de las calificaciones tanto en Bachillerato como en las pruebas de acceso a la universidad.
La convocatoria de este año llega además marcada por la implantación de una nueva PAU (Prueba de Acceso a la Universidad), diseñada para homogeneizar criterios entre comunidades autónomas y reforzar la evaluación competencial del alumnado.
Uno de los cambios más importantes será la existencia de criterios mínimos comunes de corrección en toda España. Los estudiantes conocerán previamente cómo serán evaluadas sus respuestas y qué aspectos tendrán más peso en la nota final.
La redacción y presentación de los ejercicios ganarán protagonismo. De hecho, la normativa establece que la corrección gramatical, la coherencia, la cohesión y la ortografía deberán representar al menos un 10% de la calificación en aquellas preguntas que impliquen desarrollar textos.
El objetivo es garantizar una mayor igualdad entre territorios y reducir las diferencias existentes entre comunidades autónomas.
Pese a las novedades, la estructura básica de la prueba seguirá siendo muy similar a la conocida hasta ahora.
Los estudiantes realizarán una fase obligatoria con exámenes de:
Posteriormente podrán presentarse a una fase voluntaria para mejorar su nota de admisión mediante asignaturas adicionales.
La calificación final continuará calculándose mediante la fórmula habitual: un 60% corresponderá a la nota media de Bachillerato y un 40% a la obtenida en la PAU.
La realidad que deja el sistema universitario español es cada vez más clara. Mientras algunas titulaciones mantienen notas de acceso relativamente moderadas, otras exigen prácticamente la perfección académica.
Los dobles grados científicos, las ingenierías más especializadas y las carreras sanitarias concentran buena parte de la demanda y elevan año tras año el listón de entrada.
Con la nueva PAU a punto de estrenarse y las notas de corte en máximos históricos, los estudiantes afrontan uno de los escenarios más competitivos de las últimas décadas, donde unas pocas décimas pueden marcar la diferencia entre conseguir plaza en la carrera soñada o quedarse fuera.
El fitness híbrido también tendrá su hueco en Ceuta, tal y como ha anunciado la…
La jubilación ya no es necesariamente un punto final en la vida laboral. Las reformas…
Este lunes ha dado comienzo la Semana del Medio Ambiente y los escolares de los…
Ceuta Ya! propondrá en el próximo Pleno de la Asamblea “instar al Gobierno de España,…
Las autoridades locales de la región de Tánger-Tetuán-Alhucemas (Marruecos) han puesto en marcha la ya…
Colorín, colorado, la temporada se ha acabado. La Liga Hypermotion para definitivamente por vacaciones, punto…