La justicia de los Emiratos Árabes Unidos ha condenado a cadena perpetua a una mujer marroquí originaria de Tánger y a sus dos hermanos por su implicación en un intento de contrabando de cocaína en el Aeropuerto Internacional Sheikh Zayed de Abu Dabi.
La sentencia, dictada por un tribunal emiratí, pone fin a un proceso judicial que se inició tras la incautación de seis kilogramos de droga en octubre de 2025.
Un hallazgo en el aeropuerto de Abu Dabi
El caso se remonta al momento en que las autoridades aduaneras del aeropuerto de Abu Dabi interceptaron un envío sospechoso en el equipaje de la mujer, que acababa de llegar en un vuelo procedente del Aeropuerto Internacional Mohammed V de Casablanca.
Durante la inspección, los agentes descubrieron que varios caftanes tradicionales contenían paquetes ocultos de cocaína, distribuidos cuidadosamente entre las prendas.
La operación permitió frustrar un intento de tráfico internacional de drogas hacia territorio emiratí. La mujer fue arrestada de inmediato y puesta a disposición de las autoridades judiciales del país.
La investigación y detención de los hermanos
Tras el hallazgo inicial, las autoridades competentes de los Emiratos Árabes Unidos llevaron a cabo una investigación exhaustiva para determinar el alcance del caso y posibles cómplices.
Las pesquisas incluyeron el análisis del itinerario del vuelo, la revisión de los datos del equipaje incautado y la trazabilidad de las comunicaciones de la acusada.
Estos elementos permitieron vincular a los dos hermanos de la mujer, residentes también fuera de Emiratos, quienes fueron posteriormente detenidos y extraditados al país para responder ante la justicia.
El tribunal consideró que existían pruebas suficientes que demostraban la implicación directa de los tres en el intento de contrabando, dictando finalmente cadena perpetua para los tres implicados.
Repercusión en Tánger
La noticia ha generado gran conmoción en Tánger, ciudad natal de los condenados, debido a que pertenecen a una familia acomodada y conocida localmente.
Medios marroquíes señalan que el caso ha sorprendido a vecinos y allegados, que destacan el contraste entre la posición social de la familia y la gravedad del delito.
La cantidad de droga incautada, unos seis kilos de cocaína, ha sido considerada por las autoridades emiratíes como una operación de tráfico a gran escala.
El fallo judicial, firme y severo, refleja la tolerancia cero de Emiratos Árabes Unidos ante los delitos relacionados con narcotráfico, castigados con las penas más duras en su legislación.
La lucha contra el narcotráfico
El veredicto reafirma la postura de las autoridades de Abu Dabi en su estrategia de control fronterizo y lucha contra el crimen internacional.
En los últimos años, el país ha intensificado las inspecciones en aeropuertos y puertos para frenar el tráfico de drogas procedente de rutas africanas y latinoamericanas que utilizan Oriente Medio como punto de tránsito.
Con esta sentencia, el tribunal busca enviar un mensaje claro: cualquier intento de introducir sustancias ilegales en el país será castigado con las penas máximas previstas por la ley, sin distinción de nacionalidad ni condición social.
La mujer tangerina y sus hermanos permanecerán bajo custodia en centros penitenciarios de Emiratos Árabes, cumpliendo una condena de por vida, en un caso que sigue generando eco tanto en Marruecos como en la comunidad marroquí residente en el Golfo Pérsico.






