Los servicios de seguridad nacional del Aeropuerto Tánger Ibn Battuta frustraron este pasado martes, 18 de noviembre, un intento de contrabando de hachís que pretendía sacar del país una cantidad cercana a los 10 kilogramos.
La droga estaba oculta dentro de una maleta, distribuida de forma meticulosa para evitar ser detectada.
Según los datos oficiales, el sospechoso, un ciudadano con nacionalidad europea, se disponía a abandonar Marruecos cuando los dispositivos de escáner identificaron la presencia de algo sospechoso en su equipaje, lo que activó el protocolo de inspección.
Incautación de los paquetes de hachís
Tras la alerta inicial, una minuciosa inspección manual permitió a los agentes descubrir un gran número de paquetes de hachís. Estas estaban herméticamente envueltos y ocultos en cavidades internas de la maleta, diseñadas para pasar desapercibidos.
De esta manera, la técnica empleada mostraba un claro intento de burlar los controles aeroportuarios.
Los agentes procedieron a incautar todo el material ilícito, confirmando el peso aproximado de 10 kilos, una cantidad que supera con creces la destinada al consumo personal y que apunta a un caso de tráfico internacional de drogas.
Detención e investigación abierta
El detenido fue inmediatamente puesto a disposición del servicio provincial de la policía judicial de Tánger. La investigación se desarrolla bajo la supervisión de la fiscalía competente, con el objetivo de esclarecer todos los detalles y circunstancias que rodean este caso.
Las autoridades buscan determinar si el sospechoso actuaba solo o si formaba parte de una red internacional de narcotráfico, así como identificar posibles cómplices o rutas utilizadas para transportar la droga.
La operación se enmarca en los esfuerzos de Marruecos por combatir el tráfico de estupefacientes y proteger la seguridad en sus aeropuertos.
Este caso subraya la importancia de reforzar los controles fronterizos y mantener una vigilancia constante contra el narcotráfico internacional.






