Pasen y vean. O mejor dicho, puede que ya lo hayan visto. ¿Se han parado a pensar en quién tuvo la idea de montar el mirador de Isabel II con su restaurante?
“Uno de los proyectos, un año, hablaba de un mirador en García Aldave con un restaurante. Tiempo después, construyeron uno”. La explicación es de Juan Miguel Alcántara Pilar, profesor de Marketing II en la carrera de Empresariales en la Facultad de Educación y Humanidades de Ceuta.
Si este verano o el siguiente descubren monitores en l a playa que invitan a sus hijos a aprender a nadar, o se encuentra con que alguien organiza un concierto, muy probablemente se deba a que uno de los proyectos de esta asignatura ha ganado el concurso de Emprendedores de la Cámara de Comercio. También es posible que sea porque las alumnas hicieron una presentación pública de este proyecto ante el consejero de Economía y Empleo, Guillermo Martínez, entre cuyas competencias se encuentra Turismo, y se mostró muy interesado.
El concurso lleva años acaparando todos los premios para sí los proyectos de esta asignatura que se imparte en el segundo curso de Empresariales, al estilo Bolonia. Es decir, con mucha práctica y mucho trabajo de los propios alumnos.
Si dentro de unos años ven que los comercios llegan de nuevo a Hadú y se llena de franquicias o sus aceras se ensanchan, incluso se peatonaliza, es posible que tenga que ver con que, hace unas semanas, un grupo de cuatro estudiantes de Empresariales expusieron a Juan Jesús Vivas su idea, que éste recogió con entusiasmo.
Y así, podríamos seguir con un largo etcétera. Entablar un curso preparatorio para alumnos que empiezan la universidad, o preocuparse de que el campus que se va a construir sea más sostenible que el que existe ahora y se recicle el agua; son ideas que este año han competido por ganar el concurso organizado con motivo del Día del Emprendedor.
Empresas para las que no les faltan ganas, y eso que el trabajo en grupo, para algunos por primera vez en sus vidas de esa intensidad, ha sido duro. “Aunque al final nos tomamos una caña juntos”, dice uno de los alumnos. Lo que falta y es más complicado es la financiación, los medios económicos y materiales, y a veces el tiempo. Pero las ideas ya están ahí como una semilla plantada.
Preocupación medioambiental para el nuevo campus
“Como el que se va a hacer, pero con más servicios alternativos”, asegura Alberto Mojtar. “La gente nos decía qué les motivaba. Nos sorprendieron algunas cosas, como que en una residencia, en vez de preferir servicios de gimnasio o piscina, la inmensa mayoría se decantaban por un comedor”, explica.
Parecido, pero diferente. El plan del campus considera mucho más “el factor ecológico, reciclando el papel o reutilizando el agua de la ducha para las zonas verdes”. Otra de las propuestas sería instalar un servicio de ‘coche compartido’, por el que los estudiantes y trabajadores pudieran reducir la contaminación al dirigirse al lugar de estudio. O uno de alquiler de bicicletas. “El tema medio ambiental no es uno que se tenga en consideración en el proyecto actual del nuevo campus”, opina Mojtar.
El grupo, compuesto por Juan Carlos Aswani, Noel Gutiérrez, y Alberto Mojtar, considera que “abrirá posibilidades a la ciudad, que no haya tanta emigración universitaria”. Todos son de Ceuta, donde estudian después de haber probado en otros lugares. Para ello, por ejemplo, proponen ampliar el número de grados que se impartan en el nuevo campus, intentando que con mayor oferta, los caballas puedan quedarse en la ciudad.
Todos quieren un parking para la Facultad de Humanidades
Algunos piensan en el nuevo campus. Otros, en el que aún funciona y seguirá un tiempo mientras se construye el que está en proyecto. Un edificio que necesita mejoras que Macarena Piñero, Jorge Chenard, José Enrique Juliá, Jaima Manuel Lloret, y José Escámez se han preocupado de estudiar.
¿Lo más urgente? Un parking. Hace falta un espacio en el que los coches puedan aparcarse, porque la zona del Morro está a más no poder, y eso complica la existencia de quienes estudian o trabajan en la actual Facultad. “El mayor problema es la falta de espacio. El segundo mayor es el lavado de cara que necesita el edificio, por ejemplo en la fachada”, asegura José Escámez.
Este grupo también ha dirigido su vista a los servicios que ofrece el campus. “El 60% está entre algo insatisfecho y totalmente insatisfecho”, añade. Algunas propuestas concretas, es la de incluir la llamada ‘Tutoría cero’, un curso de actualización de conocimientos para alumnos que comienzan la universidad. “Nos hemos dado cuenta de que, por ejemplo, los de FP llevan mal unas materias, mientras que los que llegan de un instituto en el que han estudiado bachiller, están más flojos en otros aspectos. La idea es que todo el mundo quede nivelado”, concluye.
Ceuta sería más rentable en el caso de que reciclara
“Lo que más nos sorprendió fue que, al hacer el estudio de viabilidad económica, resultó ser un proyecto rentable”, explica Julio Climent, uno de los miembros de ‘Ceuta Recicla SL’. “Es cierto que la gente empieza a reciclar. Pero somos los últimos a nivel estatal en cuanto a concienciación y ahorro de energía. Aun así, en los últimos años la tendencia es que hay mayor preocupación”, reflexiona Climent.
“En tres años se ha triplicado el reciclaje de basura. Es lo que más ha aumentado”, comenta. Y, a pesar de todo, es la asignatura pendiente de Ceuta. “Faltaría que empezáramos a reciclar plástico, porque es lo que más producimos. Sería necesario abordar el reciclaje de manera eficiente”. Manera eficiente como podría ser la instalación de los puntos de reciclaje necesarios. Hay unos setenta (de los que tienen para vidrio, papel y cartón, y plástico), de manera que faltarían entre 200 y 300. “Es lo estipulado por la cátedra ‘Ecoembes’, de la Universidad Complutense de Madrid”, según recuerda Julio Climent.
Este grupo, formado por Enrique Navas, Rubén Villena, Embark Mohamed, y Julio Climent, basa su estrategia, sobre todo, en la concienciación, que se llevaría a diferentes niveles. “Por ejemplo, con visitas de escolares a centros donde se trata la basura, para que lo vieran, en vez de que se lo expliquen”. Para los adultos, esa concienciación es mucho más compleja, aunque, aseguran, creen que habría que utilizar los medios de comunicación. “Así, podríamos convencer a la gente de que demandara más productos verdes, que se reciclan mejor”, sentencia Climent.
Recuperar Hadú, peatonalizarlo, que sea como el de antes
Uafah Abselam, Khalil Mohamed, Sufian Mohamed, y Pedro José Martín son cuatro caballas con sensibilidad por su entorno. Tres de ellos viven en Hadú, antiguamente un punto neurálgico de la ciudad, ahora un punto por el que poca gente que no sea de allí pasa. “Queremos recuperarlo”, asegura Uafah.
“Lo más paradójico es la buena imagen que los habitantes de Hadú tienen de su barrio, a la vez que la mala imagen que de ellos tienen los de fuera”, explica Pedro José Martín. “Se sienten agusto los de Hadú viviendo como está, que es hecho una mierda, y sin embargo los de fuera dicen que no vienen”, añade. Otro punto pendiente, la seguridad. “Los de fuera, no se sienten a salvo”.
A partir de esos resultados y de ese diagnóstico, estos cuatro alumnos de la asignatura de Marketing han ideado un plan para recuperar la zona. Un plan que pasa por la peatonalización de la zona. “Es lo más importante de nuestro plan . En primer lugar, sería necesario actualizar el urbanismo, que es muy caótico”, comenta Pedro José Martín.
La reactivación económica en la calle peatonalizada (esa es la solución no tanto para que la gente ande, sino para evitar el tráfico que pasa por allí)pasa por la introducción de comercios. “Sería, sobre todo, a través de franquicias”, comenta Uafa Abselam.
Estos caballas reclaman otros tres elementos para Hadú. Una zona de ocio, que no hay. Parques y jardines, que escasean. Y un parking de coches, aparte del que se está construyendo. “Calculamos que eso costaría unos 10 millones. Pero el plan entero no sería tan caro, ya que mucho dependería de la inversión de los empresarios”, explican.
Las playas, un espacio más activo, también en invierno
“Queremos convertir Ceuta en un pequeño trozo de la Costa del Sol, porque tenemos buen clima, buenas playas. No queremos que la gente de Ceuta se vaya a la Península, y aproveche lo que tiene aquí”. Según explica Roxana Miranda, una de las chicas del grupo que redactó el proyecto ‘Golden Paradise’, esa sería una buena forma de activar la economía, y dar trabajo.
No hay que hacer oídos sordos a lo que Virginia García, Verónica Ruiz, Chandini Mulchand, y Roxana Miranda aseguren, porque acaban de ganar el concurso de emprendedores de la Cámara de Comercio, por el que les han dado un pequeño dinero con el que podrían empezar a poner en marcha su idea. “Bueno, requeriría una gran inversión y tendríamos que tener ayuda del Gobierno, pero se podría montar poco a poco”, agrega Miranda. Algo en lo que no piensan por ahora, ya que les queda un año de carrera de Empresariales.
“Sobre todo, tendríamos que revitalizar la Ribera y el Chorrillo. Para ello, harían falta actividades deportivas, y también conciertos, por ejemplo. Además, dependiendo del público, traeríamos uno u otro grupo o cantante. Por ejemplo, Bisbal para los jóvenes”, concreta Miranda.
Lo que pensaban incluir al principio pero luego se arrepintieron viendo las opiniones de la gente fue que no querían guarderías para los niños. “Los padres prefieren que, en vez de estar encerrados en un sitio, tengan actividades para jugar, o aprender a nadar, no habíamos pensado en eso en un principio”, asegura.
“También queremos desestacionalizar la playa”. Es decir, que no sólo se use en verano, sino también en invierno, con actividades, así como por la noche.
Un tranvía de ida y vuelta desde el centro hasta el Morro
La preocupación medioambiental está muy presente en muchos de los proyectos. En algunos, como éste, no puede ser de otra manera, porque hablar del tráfico en Ceuta es hablar de una de las ciudades que más usa y abusa del coche para los desplazamientos cortos. Morad Mohamed, uno de sus componentes, lo aclara: “En primer lugar, hay que reducir el tráfico rodado de coches y la contaminación que generan”.
Para ello, han analizado la situación, descubriendo varias sorpresas a través de cien encuestas y otros análisis. “Hay mucha congestión en Ceuta, y todo está unido entre sí. Para ello, hemos propuesto algunas soluciones”. Por ejemplo, estos alumnos de Empresariales crearían un nuevo sentido en la avenida González Tablas habilitarían un carril en sentido hacia el Puerto que conectaría con la rotonda justo enfrente de Puertas del Campo. Creen que una buena forma de solucionarlo pasaría también por duplicar el número de carriles. “Sólo se puede entrar al centro a través de la Ribera, así conseguiríamos descongestionar su acceso”, asegura Mohamed.
Otro pilar de su proyecto es el transporte público, intentando que la gente renuncie a coger el coche por dos medios. El primero, habilitando mayor número de líneas de transporte público, incluso creando un tranvía desde el centro hasta el Morro, de ida y vuelta. El segundo, con la concienciación de los propios conductores.
El grupo, formado por Morad Mohamed, Mohamed Rommani, Simón Murciano y Mohamed Gadour, detectó una gran deficiencia. “Buscamos algún estudio sobre la contaminación del tráfico. Eso es algo que suelen tener en las consejerías de Medio Ambiente, pero aquí no existe”.
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