Tan solo 24 horas de la última comparecencia para hablar sobre seguridad, se producían disparos en Loma Margarita, justo al lado del club de Tenis. Al menos siete impactaban contra una de las paredes de un local cercano a esta instalación deportiva.
La Policía suma este hecho a los que, de unos meses hacia acá, se han producido en la ciudad y que, en buena parte, terminan estando relacionados. Si por la mañana se producía este suceso, presuntamente dirigido hacia una de las dos personas que han sido puestas en libertad con cargos tras ser arrestada en la investigación que quiere esclarecer la muerte de ‘Gufito’, ya por la tarde, la UPAC de la Policía Local llevaba a cabo una actuación complementaria. Así, en un servicio en barriadas (efectivo, como muchos de los que están desarrollando estos agentes desde la puesta en funcionamiento de la unidad de proximidad) se detuvo a esta misma persona por circular sin ningún tipo de documentación, portando además un chaleco antibalas y una pistola detonadora. Ambos hechos constituyeron, sin duda, una cadena de casualidades detrás de la que se encuentra la intervención policial constante que se intenta llevar a cabo. De nuevo se da una vuelta de tuerca a esta investigación que avanzará por los canales que, quienes tienen competencia en la materia, saben.
Estamos ante asuntos muy delicados que urgen actuaciones profesionales y serias, lejos de la generación de polémicas porque sí o de debates artificiales que no buscan más que el protagonismo particular de algunos. La seguridad es de todos, pero garantizarla es trabajo de unos pocos.





