La Junta Local de Seguridad se reunió ayer para perfilar el dispositivo en las calles con motivo de las fiestas navideñas. Un dispositivo orientado a que los ceutíes puedan disfrutar de los actos organizados en la vía pública sin problemas, sin estar expuestos a inseguridades. Se acordó las líneas por las que deberá moverse la colaboración entre Policía Nacional, Local y Guardia Civil, atendiendo preferentemente a las zonas del centro, puerto y barriada de San José. También se hizo mención a la frontera, pero no para hablar sobre lo que está ocurriendo sino para apuntar a que Guardia Civil y Policía Nacional colaborarán en conseguir que la frontera sea más fluida. Algo que resulta incongruente con las imágenes vistas de lo sucedido ayer tarde, con un bloqueo del espacio en donde palabras como “fluidez” carecen de sentido. La Ciudad y la Delegación se sentaron a la misma mesa con los respectivos mandos policiales para informar de cómo se repartirán las zonas y cómo combatirán las prácticas de robos y hurtos que tanto se disparan en este periodo, apostando por un comercio seguro. Fueron compromisos importantes, compromisos que deben garantizar que la ciudadanía esté tranquila. Pero a su vez fueron compromisos que chocan con un problema, el de la frontera, al que nadie da una solución y al que nadie quiere referirse. Es complicado hablar de garantizar seguridad, de posibilitar la llegada de turistas marroquíes y de garantizar que los desplazamientos sean los adecuados si la situación a pie de Tarajal sigue siendo la que se pudo ver ayer y quedó grabada por las cámaras de FaroTv.






