“Ser comandante general de Ceuta fue una ilusión enorme”. Estas palabras las decía Marcos Llago Navarro en una entrevista personal con El Faro.
Hoy habría que darle la vuelta a esa composición de palabras. Ceuta tiene la ilusión de disponer de un comandante general humilde, cercano y confeso de su amor por esta tierra.
Lo ha demostrado este sábado en el partido que el Ceuta juega contra el Betis Deportivo. A él, a todo un comandante general, se le ha encomendado hacer el saque de honor.

Campechano, humilde y cercano, ha salido al campo con la camiseta de nuestra AD Ceuta y el brazalete que suelen llevar los capitanes en su mano, con las banderas de España y Ceuta.
Lo ha besado emocionado mientras se escuchaba el ‘Viva España’. Los aplausos de muchísima gente han engrandecido la emoción sentida por el propio comandante general.
La máxima autoridad militar en Ceuta se muestra, de nuevo, cercano a la sociedad caballa, una sociedad de la que pronto deberá despedirse.

Ya lo dijo Llago Navarro: “Ceuta es especial. Por sus gentes, porque aquí no te sientes de fuera, tienes un hogar, una sociedad ejemplar y todo ello hace que Ceuta ocupe un sitio central entre las ciudades que he podido vivir en toda mi trayectoria militar”.
Sin duda aquellas palabras eran sentidas, porque en cada acto al que se le invita acude, porque se implica en los problemas que puedan sucederse y en el estado de quienes forman la gran familia del ejército.

El acierto de la AD Ceuta
Sin duda haber elegido al comandante general para llevar a cabo este saque de honor en el templo ha sido un acierto de la directiva del Ceuta, conocedora del cariño que se le tiene a quien se ha ganado el respeto social.
La camiseta de Llago Navarro estaba personalizada, un detalle curioso en este gesto tan cercano para todos.







Buena persona, gran militar, se lo merece.
Otros que no llegaron a General, estarán rabiando.