El patio del recreo del colegio San Agustín de Ceuta se ha convertido en una auténtica marea blanca en la mañana de este martes para conmemorar el Día Escolar de la No Violencia y la Paz 2024. Allí se han reunido los alumnos de todos los cursos del centro, desde infantil hasta primaria, para celebrar diversos acto enmarcados en esta jornada.
Pasada la una del mediodía, con sus camisetas blancas, algunas con mensajes donde se podía leer la palabra paz, los alumnos se han ido sentando en el suelo por clases para comenzar los actos.
También algunos llevaban carteles en forma de corazones o manos blancas con mensajes de paz.
En primer lugar, todo el alumnado ha rezado un Ángelus y, a continuación, los más mayores, que habían llegado con carteles preparados previamente en sus clases, los han ido presentando.
Así, han ido explicando el significado de cada uno de ellos, donde había lecciones relacionadas con este importante día, resaltando la tolerancia, el respeto y la amistad. Ante el resto del colegio, han hablado de estos temas y de la importancia que tiene de promoverlos entre los jóvenes.
Asimismo, todo el colegio ha pronunciado un alegato por la paz para que no haya más guerras ni violencia en el mundo.
Como no podía ser de otra manera, el acto ha concluido con todos juntos cantando a favor de la paz y la no violencia.
Con todo ello, el Colegio San Agustín ha querido sumarse y no olvidar un día tan importante como este, el Día Escolar de la No Violencia y la Paz 2024, que se conmemora cada 30 de enero, día en el que fue asesinado Mahatma Gandhi, líder pacifista que defendió y promovió la no violencia y la resistencia pacífica frente a la injusticia.
Forrada de hachís. Con las distintas piezas adosadas a sus brazos y otras partes del…
Después del terremoto registrado días atrás en el norte de Marruecos, la actividad sísmica continúa…
No sé cómo escribirte esta carta sin que se me rompa el alma en cada…
La asociación TDAH ha vuelto a alzar la voz, siempre tan crítica como necesaria. Lo…
Somos vulnerables aunque nos creamos invencibles. Nuestra fragilidad nos condiciona hasta un extremo imprevisible y…