Rosa Huertas es licenciada en Ciencias de la Información, aunque nunca llegó a ejercer el periodismo como tal. Durante 39 años ha sido docente de Lengua y Literatura en institutos y siempre ha intentado acercar la lectura a sus alumnos. Este martes, estará en Ceuta para hablar de su trayectoria y del papel de los autores como agentes educadores.
En esta cita con los lectores ceutíes en la biblioteca Adolfo Suárez, a las 19.00 horas, organizada por el Instituto de Estudios Ceutíes, espera poder tener un encuentro inolvidable.
- Este martes llega a Ceuta para ofrecer una conferencia que pretende ser un viaje literario. ¿Qué mensaje quiere transmitir al público?
- Yo soy autora, sobre todo, de literatura infantil y juvenil. De hecho, voy a dar charlas a institutos y también he publicado varias novelas históricas. Tanto en muchas de mis novelas juveniles como en las novelas históricas, me gusta investigar y presentar al lector diferentes aspectos de escritores más o menos conocidos o de figuras femeninas relevantes dentro del campo de la literatura que tampoco son tan reconocidas.
O sea, que digamos que mi especialidad va un poco en componer novelas en las que personajes literarios históricos aparecen como personajes o como protagonistas.
Entonces, la última novela que he publicado es una biografía novelada de la escritora Carmen de Burgos, que fue una mujer enormemente relevante en su tiempo, periodista, activista en lo de los derechos de las mujeres, que escribió libros de viajes, conferencias, novelas largas, novelas cortas, y que es una mujer bastante olvidada porque durante mucho tiempo sus obras estuvieron prohibidas. Así que es un poco una reivindicación de la figura de Carmen de Burgos.
- También habla de los autores como agendes educadores. ¿Qué nos puede decir sobre ello?
- Ten en cuenta que yo he sido docente. He sido profesora de secundaria durante 39 años y eso se refleja muy bien en mis novelas porque yo quiero que el lector disfrute, porque la literatura es un placer que hay que disfrutar, pero al mismo tiempo que conozca, que aprenda algo, que se acerque a determinadas figuras del mundo de la literatura.
Y eso es lo que pretendo también con muchas de mis novelas infantiles y juveniles. Tengo un libro para lectores de primaria dedicado a Federico García Lorca, otro a Carmen Conde, una novela juvenil que tiene que ver con Lope de Vega, otra que tiene que ver con Galdós, otra en la que aparece Mariano José de Larra como personaje. Entonces es una manera, yo creo, entretenida, de acercar a los jóvenes lectores a figuras relevantes de la literatura española.

- Hoy en día, los jóvenes viven rodeados de pantallas y con muchas formas de entretenimiento, ¿cómo se puede lograr que se interesen por la lectura?
- Esa es la pregunta del millón. Yo como soy docente y doy también charlas en institutos, muchas veces me hacen esta pregunta. No tengo la respuesta, evidentemente.
Yo creo que los que hemos sido docentes, por lo menos en el área de Lengua y Literatura, siempre hemos intentado de diversas maneras acercar la lectura a los jóvenes lectores. Pero es que ahora este problema que tú decías de las pantallas y los móviles, no son solamente los chavales, somos también los adultos. Esto está totalmente instaurado en el mundo en el que vivimos.
Yo creo que debemos dar marcha atrás en este sentido y detenernos y disfrutar del placer de la lectura con tranquilidad. Porque vivimos en un mundo en el que todo va muy deprisa. En los móviles todo va muy deprisa. Vemos cosas y vamos pasándolas en segundos. Pero la lectura requiere tiempo, requiere concentración, requiere cierta tranquilidad y eso es precisamente lo que nos falta.
Eso es lo que necesitamos ahora mismo. Así que sería bueno hacer pensar a todos, adultos y jóvenes, en la necesidad de tener un tiempo de reflexión, un tiempo de interiorización, un tiempo de pensamiento, que es lo que nos ofrece únicamente la lectura. Cuando estamos mirando el móvil apenas pensamos.
- En base a su experiencia, ¿qué libros son los que conectan con los jóvenes?
- Hay un aspecto que suele ser importante y es que de alguna manera el lector se identifique con esos personajes que aparecen. O sea, que haya personajes que tengan más o menos su edad, que tengan problemas semejantes a los que tienen ellos, que intenten salir adelante en una determinada situación o de determinados problemas.
No tiene por qué ser siempre que la acción transcurra en la época actual porque las preocupaciones del ser humano, el paso del tiempo, la soledad, la amistad, el amor, la incomprensión, el pertenecer a un grupo… Eso ha existido siempre y existirá siempre.
Y luego, que la novela te atrape desde el principio. Yo intento que el lector quiera seguir leyendo, que desde el principio la trama tenga un interés que le lleve a querer seguir con esta lectura.
El joven lector es muy exigente, tiene que ser una trama muy medida, en la que haya secretos, en la que haya misterio, en la que haya que descubrir algo... Todo eso, bien distribuido en la trama, yo creo que es fundamental para que un libro juvenil enganche.
- Tiene publicadas novelas, libros infantiles y libros juveniles. ¿Qué lecturas recomendarías?
- Para el público adulto, podrían empezar con ‘Lazos de Tinta’, que es una novela histórica que tiene que ver con las escritoras del romanticismo, pero es una novela histórica más bien de aventuras, con una historia muy trepidante en torno a una protagonista, que es un personaje de ficción.
Para los jóvenes lectores, yo les recomendaría la novela que más vendo, que se titula ‘Tuerto, maldito y enamorado’, y es una novela de fantasmas que tiene que ver con López de Vega y suele gustar bastante en los institutos.
Y para los pequeños, para los de primaria, yo creo que les podría gustar ‘¿Qué sabes de Federico?’, que es un libro en el que Federico García Lorca aparece como personaje. La protagonista es una niña, que su madre es la cocinera de la residencia de estudiantes donde estuvo Federico, y es un libro lleno de poesía que a los niños de primaria les puede gustar mucho.






