El Museo del Revellín acoge desde ayer la exposición de Rogelio Borrego Pousa, un autor que se caracteriza por su gran interés y admiración por los grandes maestros del Barroco y la Escuela holandesa. Su obra parece encaminarse al realismo mágico y, con gran maestría y fugacidad, trabaja las telas de memoria, dándole un aire entre barroco, romántico y elegante que trasmite a través de sus cuadros que hasta el próximo 14 de diciembre podrá admirarse en el Revellín.





