En la madrugada del jueves trataron de entrar a robar en la Cafetería Jáudenes. Los presuntos ladrones se vieron sorprendidos y huyeron, pero para entonces ya habían fracturado una de las grandes cristaleras del local dejando un buen destrozo.
No lograron entrar en el interior del local ni pudieron llevarse nada o causar más desperfectos, explican los propietarios del negocio a El Faro. Al parecer los vecinos del piso superior se despertaron y al levantar la persiana para mirar, lograron ahuyentar a los ladrones. Uno de estos vecinos, explicaba ayer, que en torno a las 02:00 horas escuchó un fuerte estruendo. “Fue como un mazazo”, afirmó.






