El Teatro Auditorio del Revellín de Ceuta ha acogido la última representación de la obra teatral ‘Polar’, una propuesta escénica que ha logrado llenar de risas y reflexión el recinto. El público respondió con entusiasmo a una función que combinó humor, crítica social y actualidad, consolidando la buena acogida que ha acompañado a la obra desde su estreno.
La pieza, escrita y dirigida por Rulo Pardo, se ha presentado como una comedia con tintes ecológicos que ha invitado a mirar la relación del ser humano con la naturaleza desde una óptica tan desenfadada como incisiva. Con una puesta en escena dinámica y cuidada, la función mantuvo la atención de los asistentes de principio a fin.

‘Polar’ ha articulado su argumento en torno a cuatro historias, tres de ellas representadas en vivo y una cuarta narrada en off, que se entrelazan bajo un mismo hilo conductor: la fuerza imparable de la naturaleza frente a la aparente superioridad del hombre.
Cuatro historias, un mismo latido
La primera de las tramas ha mostrado a un matrimonio separado tras doce años de relación que vuelve a encontrarse. Él, director de cine en horas bajas, desea rodar un remake de nueve semanas y media y busca el consejo de su exmujer, marcada por una personalidad neurótica y poco convencida del proyecto. El reencuentro derivó en situaciones tan cómicas como reveladoras.
Otra de las historias situó a una mujer desorientada y sin recursos que terminó refugiándose en un bar perdido en medio de una lluvia incesante. Allí se topó con un propietario de actitudes machistas y aficionado a la caza, en una escena cargada de ironía y crítica social.
El tercer relato enfrentó a una osa polar, con sorprendente acento argentino, y a un ecologista que la persigue, en un duelo tan surrealista como simbólico. De fondo, una cuarta narración en off relató el dolor de una madre que ha perdido a su hija pequeña, quien canaliza su sufrimiento corriendo sin descanso durante tres días, hasta confluir en el mismo bar que conecta las demás historias.
Escenografía y simbolismo
Para separar las tres tramas representadas en directo, la obra ha utilizado una gran cortina decorada con un bosque, que atraviesa el escenario de lado a lado y permite realizar los cambios de escenografía con fluidez. Este recurso no solo cumple una función técnica, sino que refuerza la presencia constante de la naturaleza como elemento central del montaje.
El resultado es una propuesta divertida, surrealista y metateatral, que combina el absurdo con una reflexión de plena actualidad. A través del humor, ‘Polar’ cuestiona esa relación de superioridad que el ser humano cree ejercer sobre el entorno, recordando que, en última instancia, es la naturaleza la que termina marcando el ritmo.
La función se cerró entre aplausos, confirmando el éxito de una obra que ha sabido conectar con el público ceutí y que deja tras de sí una sonrisa cargada de significado.





