La Delegación del Gobierno ha tramitado en un tiempo récord una respuesta adecuada a los daños causados por el temporal que azotó Ceuta hace apenas un mes, cuyos efectos se notaron con especial incidencia en el litoral. En términos políticos la institución de la Plaza de los Reyes ha sabido trasmitir a los escalones superiores de la Administración General del Estado la necesidad de articular medidas inmediatas con un presupuesto suficiente para implementarlas con la mayor rapidez. En el administrativo los expedientes se han tramitado con extraordinaria celeridad y las obras comenzarán esta misma semana con el inicio de la temporada de baño a la vuelta de la esquina.
Las playas de la ciudad pueden ser un incentivo para atraer visitantes, pero también deben tener el mejor estado posible, no solamente entre junio y septiembre, para el disfrute de los ceutíes.
Las actuaciones que se han proyectado en las más concurridas (La Ribera, El Chorrillo y Benítez) para realizar aportes de arena procedentes de los bancos que crean las corrientes alrededor del espigón del Tarajal ampliarán notablemente la superficie disponible en esos tres arenales, notablemente reducida por el furibundo oleaje de principios de abril.
Muy interesante es también la operación que se efectuará en Santa Catalina, donde se recuperará un frente de playa hacia la bahía norte con extraordinarios paisajes y muy cerca del casco urbano.
Estas intervenciones serán además positivas para mejorar la impermeabilización del perímetro fronterizo en su extremo sur, otra prueba del acierto y la audacia con la que se ha planeado este conjunto de proyectos haciendo de la necesidad virtud para seguir mejorando la ciudad.






