La tripulación del nuevo ferry de CalMac, MV Isle of Islay, protagonizó un rescate marítimo durante su travesía hacia Escocia, salvando a un hombre que se encontraba a la deriva frente a la costa de Marruecos.
El incidente tuvo lugar en medio de un temporal nocturno que obligó al buque a refugiarse temporalmente en aguas marroquíes antes de continuar su viaje hacia España.
El hombre rescatado permaneció varios días a bordo, donde recibió asistencia por parte de la tripulación, y posteriormente fue entregado a las autoridades marroquíes.
El ferry, construido recientemente en un astillero de Turquía, se dirige a Escocia para prestar servicio en las rutas de Islay y Jura, siempre que las condiciones meteorológicas lo permitan.
Profesionalidad en condiciones extremas
Según explicó Louis de Wolff, director de gestión de flota de CalMac, “Las tripulaciones de CalMac están bien entrenadas para actuar con rapidez y participar en rescates en el mar, a menudo apoyando a la guardia costera en aguas escocesas. Ninguno de nosotros esperaba que el MV Isle of Islay se viera involucrado en un rescate tan pronto después de su entrega, pero es un testimonio de la profesionalidad de nuestra tripulación que la persona fuera salvada de las peligrosas condiciones del mar y del tiempo en solo unos minutos”.
El ferry tuvo que abandonar su atraque en Gibraltar debido al mal tiempo y, mientras navegaba frente a la costa marroquí, la tripulación avistó al hombre en el agua. De inmediato se desplegó la embarcación de rescate rápido, logrando subirlo a bordo con seguridad.
Durante la semana pasada, las velocidades del viento en la zona superaron los 30 nudos de manera constante, con rachas de más de 50 nudos, complicando aún más las operaciones de salvamento.
Tras el rescate, el MV Isle of Islay se refugió frente a la costa este de Marruecos y posteriormente atracó en el puerto de Almería, donde permanecerá hasta que se abra una ventana meteorológica que le permita continuar su ruta hasta A Coruña y, posteriormente, cruzar el golfo de Vizcaya hacia el Reino Unido.
El buque, primero de cuatro construidos en Turquía, tiene capacidad para 450 pasajeros, 100 coches o 14 camiones de gran tonelaje, y su llegada a Escocia marcará el inicio de sus operaciones regulares en las islas de Islay y Jura.
De Wolff destacó que las condiciones extremas en el Mediterráneo y el Atlántico Norte han puesto a prueba la pericia de la tripulación, que continúa garantizando un transporte seguro bajo las adversas condiciones del temporal.






