Las acciones heroicas son todas iguales porque lo que importa es el hecho no el autor. Karim y Mohamed son dos chicos de Marruecos que llevan solo unos meses en nuestra ciudad. Dejaron atrás a sus familias para enfrentarse a una opción de futuro. El pasado lunes, viendo a un joven en apuros en el mar, no dudaron en salvarle la vida.
Si en vez de Karim y Mohamed el autor de dicha acción heroica hubiera sido un guardia civil, un policía nacional o un miembro de las Fuerzas Armadas, hoy sus respectivos Cuerpos se habrían encargado de enviar una nota de prensa a los medios de comunicación, de felicitarles públicamente o incluso darles una medalla.
Pero Karim y Mohamed no son guardias civiles, ni policías, ni militares. Son solo dos chicos que sueñan con tener un futuro como futbolista uno y peluquero otro. Karim casi se deja la vida cruzando a nado el espigón de Beliones, Mohamed se arriesgó a echarse al mar por Tarajal. Hoy son un ejemplo de chavales que se esfuerzan por aprovechar las oportunidades que encuentran en el centro de Piniers.
Ellos son héroes como los demás, lo que pasa es que en esta vida siguen pesando las etiquetas.
Pesan ahora y pesarán siempre, no vamos a cambiar el sistema ni vamos a hacer cambiar de opinión a quien se empeña en golpearse contra un muro.
Para mí estos dos chicos tienen coraje, determinación y sobre todo generosidad. No dudaron en ayudar a quien no conocían y lo hicieron con humildad.
No tendrán un reconocimiento externo, pero sí lo han tenido en su centro por parte de quienes se han convertido en sus compañeros y de los que les ayudan a intentar formarse en sus nuevas vidas en España.
Para muchos, Karim y Mohamed seguirán siendo los de la ‘invasión’. Para mí son dos chicos que merecen su reconocimiento, que son un orgullo aunque las etiquetas pesen demasiado como para que su historia hubiera brillado como debía.






