Queda en libertad a pesar de ser condenado por tráfico de droga.
La magistrada del juzgado de lo Penal número uno dictó ayer sentencia condenatoria contra un hombre acusado de intentar pasar a la península 2,2 kilogramos de hachís. La pena que se le impuso fue de un año, 9 meses y 10 días de prisión, aunque como no tenía antecedentes penales se le concedió el beneficio de la suspensión condicional de la pena privativa de libertad, por lo que el hombre no ingresará en prisión.
La Guardia Civil lo detuvo en el preembarque para vehículos con la droga oculta en el filtro del aire.





