A la Ciudad ya no le va a pillar el toro del Foso y su dragado. Asegura que esta vez va a controlar que no vuelvan a sucederse incidentes que afecten a la navegación en Ceuta, después de haberse cumplido el objetivo de alcanzar la profundidad requerida.
Así lo ha concretado el portavoz del Ejecutivo local, Alejandro Ramírez, quien ha reconocido al término del Consejo de Gobierno que la actuación llevada a cabo en el Foso “no fue sencilla”, requiriéndose de una intervención de envergadura.
Y no lo fue “por todos los condicionantes no solamente patrimoniales, sino también de especies que requerían protección en la zona”, además de que “nos encontramos una serie de residuos de bastante envergadura, que ha sido la acción más importante que se ha hecho en estas últimas semanas”, ha reseñado Ramírez.
El objetivo inicial previsto era poder llegar a un nivel y al final se ha podido alcanzar en la mayoría de los puntos del Foso una profundidad en torno al 2.5 aproximadamente “en la zona que era más problemática anteriormente se ha alcanzado una profundidad ya considerable”, ha indicado el portavoz.
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Control sobre la zona
Ramírez ha puntualizado que se controlará la zona para que no haya incidentes, pero existe un problema, ya que “que a partir de 1 metro y medio lo que hay en el Foso es una losa, es como una losa de hormigón prácticamente que, claro, no se puede romper salvo que utilicemos maquinaria pesada y no podemos porque no nos lo permiten”.
“En casi todos los puntos del Foso se ha alcanzado al final ese nuevo objetivo que nos propusimos, que era poder alcanzar los 2.5 metros. Recordemos que en zonas había 60 centímetros de altura prácticamente, donde ahí los barcos consideraban que había mucho riesgo de poder incluso colisionar en alguna ocasión”.
“Dentro de lo que cabe, estoy satisfecho porque creo que el principal problema que había era tener una cota suficiente para que los barcos no tuvieran problema al cruzar el Foso y se ha cumplido”, ha detallado Ramírez.
Seguimiento y control de arena
Ahora se hará un seguimiento de la situación del Foso de carácter complementario con un trabajo importante en la bahía sur sobre todo en los espigones, ya que el problema es que la arena se va al foso o al Tarajal. Así se valora un refuerzo de esos espigones y nuevos arrecifes para evitar la acumulación de sedimentos.
La idea es hacer un seguimiento para estudiar cómo este asunto va evolucionando y “cuando veamos que va subiendo del 2.5, pues vamos a ir realizando actuaciones puntuales en el Foso. La ventaja es que ahora sabemos cómo podemos actuar con los permisos de todas las administraciones que participan”.






