El Plan Estratégico Integral que el Estado ha encargado elaborar a Tragsatec en seis meses para sentar las bases de un futuro estable y próspero para Ceuta en todos los órdenes debe contar con el puerto como eje transversal de la ciudad tanto para seguir ejerciendo de locomotora del desarrollo económico como para abrir nuevas posibilidades de expansión a la trama urbana con una integración cada vez mayor sin afectar a su seguridad en los núcleos reservados.
La Autoridad Portuaria que preside Juan Manuel Doncel se está preparando con previsión para desempeñar ambos papeles de la mejor manera posible. A tal efecto, ha acelerado la aprobación de su nueva Delimitación de Espacios y Usos Portuarios, el documento que fijará los parámetros urbanísticos que permitirán avanzar en la compatibilización de sus actividades intrínsecas con el asentamiento de proyectos no estrictamente ligados al mar.
Lo está haciendo, además, en un momento particularmente difícil para su sostenibilidad económica, lastrada por la pérdida de ingresos propios que lleva aparejada ineludiblemente consigo el cierre de la frontera y la desaparición durante ya dos veranos consecutivos de la Operación Paso del Estrecho.
La Administración General del Estado está obligada no solo a tener en cuenta esa situación y a paliar su caída de recaudación para garantizar que la institución pueda seguir desarrollando su función, sino también a ser cómplice de las actuaciones que, primando el interés general, está iniciando, consolidando o impulsando el Puerto en las líneas señaladas.
La Ciudad Autónoma ha propuesto destinar también parte de los fondos europeos que recibirá durante los próximos años del Programa de Recuperación, Transformación y Resiliencia de la UE al ámbito portuario (con la construcción de una nueva dársena deportiva como iniciativa emblemática) íntimamente ligado a la actividad turística, que junto a la vinculada a las nuevas tecnologías están llamadas a paliar o superar el peso que en la economía local tenía el comercio transfronterizo.






