A pocos días de la celebración del Eid al-Adha, Marruecos ha comenzado a aplicar restricciones excepcionales sobre la venta de corderos destinados al sacrificio, en cumplimiento del mensaje de Mohammed VI, que instó a la población a actuar con solidaridad y prudencia ante la difícil coyuntura económica y climática que atraviesa el país.
Según informó el medio digital Tanja24, las autoridades locales de la ciudad de Tánger han intervenido para prohibir que grandes superficies y cadenas de supermercados continúen promocionando ofertas relacionadas con el 'cordero del Eid'.
Esta decisión se basa en la necesidad de respetar el espíritu del mensaje real, que animó a evitar el sacrificio si las condiciones económicas no lo permiten, y a priorizar la compasión sobre las obligaciones materiales.
Cerco a los "paquetes festivos" o compras con facilidad de pago
La medida afecta a fórmulas como los “paquetes festivos” o las compras con facilidades de pago que, según las autoridades, desvirtúan el significado simbólico del sacrificio y lo convierten en un mero producto de consumo.
Campañas promocionales con eslóganes como 'Tu fiesta sin preocupaciones' o 'Tenemos tu sacrificio a buen precio' fueron señaladas como ejemplos de esa mercantilización inadecuada.
De acuerdo con Tanja24, las advertencias emitidas a los responsables de estos comercios advierten de sanciones que podrían incluir la suspensión de actividad o multas económicas.
Esta reacción se enmarca en un contexto de sequía, escasez de ganado y alza de precios del forraje, factores que han disparado el precio del ganado este año, según cifras oficiales del Ministerio de Agricultura.
El mensaje del rey Mohamed VI
El mensaje del rey Mohamed VI, emitido el pasado 21 de febrero y leído por el ministro de Asuntos Religiosos, Ahmed Toufiq, marcó un precedente: subrayó que el sacrificio no es obligatorio para quien no puede permitírselo y que, en este 2025, la celebración debe vivirse con “empatía social”, sin perjudicar las necesidades básicas de las familias más vulnerables.
En línea con esta directriz, las autoridades de otras ciudades de la región también han incrementado los controles. Hespress informaba este lunes de que el domingo anterior, varias ciudades del norte del país como Tetuán, Alcazarquivir (Al-Qsar Al-Kabir), Chauen y la propia Tánger, vivieron el cierre total de los mercados de ganado.
Barreras en los accesos a las ciudades para impedir la entrada de corderos
En algunos casos, como en el mercado de Ouled Hmid de Alcazarquivir, uno de los más importantes de la región, no se permitió la entrada de un solo cordero. Las autoridades establecieron controles y barreras en los accesos a las ciudades para impedir el tránsito de camiones o vehículos que transportaran animales con destino a la venta para el Eid.
Esta medida, según fuentes del sector citadas por Hespress, ha provocado que muchas familias opten por comprar carne directamente a los carniceros, con el objetivo de mantener el ambiente festivo del Eid al-Adha aunque no puedan cumplir con el rito del sacrificio.
Muchas familias optan por comprar carne y la alta demanda podría provocar nuevas subidas

Al mismo tiempo, estas fuentes advierten que la alta demanda de carne podría provocar nuevas subidas de precios en los próximos días.
En ese sentido, aunque la restricción beneficia en parte al comercio de carne roja, que experimentará un auge de consumo durante la festividad, también se teme que los hogares más humildes no puedan asumir el coste adicional.
La consecuencia directa del cierre de mercados y de la intervención contra las ofertas comerciales en grandes superficies podría ser, por tanto, un encarecimiento generalizado.
Desde las autoridades se insiste en que el objetivo de estas medidas no es castigar al ciudadano, sino alinearse con el mensaje real para garantizar que la festividad se celebre sin excesos ni compromisos financieros que perjudiquen a las familias. El Eid al-Adha, recuerdan, es una ocasión espiritual, y no debe convertirse en una carga para quienes no disponen de medios suficientes.
Así, Marruecos encara esta festividad con un enfoque inédito: más control, menos consumo, y una llamada a recuperar el sentido original del Aid, basado en la fraternidad y la generosidad.






