Los servicios de limpieza se están topando con una grave problemática de corte medioambiental, debido al empecinamiento de algunas personas por abandonar enseres y todo tipo de restos en la vía pública, convirtiéndola en un particular basurero. Las multas son importantes, hasta 1.500 euros. El problema está en sorprender a los autores, como se suele decir, con las manos en la masa. Trace dispone de un servicio gratuito para recogerlos, solo hay que llamar. Pero ni ese paso dan algunos, es tal la falta de respeto que prefieren abandonarlo todo en la vía pública dejando incluso lavadoras rotas o bañeras, generando un grave problema de salud pública además de medioambiental. La situación es así, desde Medio Ambiente se ha llamado la atención en multitud de ocasiones, reclamando una intervención de los ciudadanos siendo más responsables con el entorno. Pero ni por esos. Con la falta de los marroquíes que se llevaban estos restos, la situación va a más y cada vez se tienen que aumentar los recursos centrados únicamente en limpiar lo que otros ensucian.
No se puede mantener por más tiempo este problema que encima está generado por la propia persona. No es algo que se haya producido porque sí sino que los propios ciudadanos somos los que empeoramos el funcionamiento de los servicios públicos con nuestra irresponsabilidad, forzando a que tengan que desviar mayores recursos a terminar con un problema que no debería siquiera de existir.






