El Juzgado de Instrucción número 5 de Ceuta ha decretado la prisión provisional para dos personas detenidas este pasado domingo por su presunta implicación en delitos contra la salud pública.
En ambos casos, los investigados intentaron introducir importantes cantidades de hachís en la Península.
Las detenciones fueron practicadas por agentes de la Compañía Fiscal y del Grupo Cinológico de la Comandancia de la Guardia Civil, unidades encargadas del control de vehículos y pasajeros en los embarques con destino a Algeciras. Estas intervenciones se enmarcan en el dispositivo permanente de prevención y lucha contra el tráfico de drogas, especialmente reforzado durante los fines de semana y periodos de mayor tránsito.
Los agentes llevaron a cabo dos actuaciones diferenciadas que, pese a desarrollarse en horarios distintos, compartieron un mismo denominador común: la ocultación de droga en dobles fondos de vehículos que pretendían embarcar rumbo a la Península.
Primera detención: 162 kilos de hachís
La primera intervención tuvo lugar durante la mañana del domingo, cuando los agentes detectaron la actitud sospechosa de una conductora que se disponía a embarcar hacia Algeciras. Tras realizar una inspección exhaustiva del turismo, localizaron un total de 162.000 gramos de resina de hachís, una cantidad considerada de especial relevancia por los investigadores. El hallazgo confirmó las sospechas iniciales y motivó su inmediata detención.
La droga, distribuida en numerosos paquetes, se encontraba oculta en un doble fondo habilitado tanto bajo el suelo del vehículo como en la zona del maletero. La pericia del guía canino y la revisión minuciosa del coche permitieron descubrir el compartimento, perfectamente diseñado para dificultar su detección y superar los controles habituales.
De esta forma, el Juzgado de Instrucción número 5 ordenó este lunes el ingreso en prisión provisional de la detenida, donde permanecerá a la espera de la celebración del juicio en el ámbito penal.
Segunda intervención: un viaje familiar como pantalla
Horas más tarde, y en el marco de otro control rutinario, la Guardia Civil llevó a cabo una segunda actuación que terminó con la detención de un varón, acompañado de su madre y de su hijo menor de edad. El conductor intentaba pasar desapercibido bajo la apariencia de un viaje familiar, aunque los agentes detectaron incongruencias que motivaron una inspección más completa del vehículo.
Durante el registro, los funcionarios localizaron 30.000 gramos de hachís escondidos en un doble fondo situado en el salpicadero. El compartimento, también preparado de manera específica para el transporte de sustancia estupefaciente, evidenció una planificación previa por parte del detenido y su acompañante.
La presencia del menor en el vehículo, así como el intento de utilizar la apariencia familiar para evitar sospechas, fueron aspectos valorados por las autoridades. Finalmente, tanto el conductor como su madre quedaron igualmente a disposición judicial y este lunes se decretó el ingreso en la prisión de Mendizábal de manera provisional solo para el hombre.
Ambos quedan a la espera de juicio
Con estas dos actuaciones, la Guardia Civil refleja en la importancia de los controles en el puerto de Ceuta, un punto especialmente sensible en la lucha contra el tráfico de hachís hacia la Península.
Las cantidades intervenidas y el uso de dobles fondos evidencian que ambos casos responden a metodologías habituales en organizaciones criminales dedicadas al transporte de droga.






