La barrera de contención colocada por el Ministerio del Interior como solución temporal tras la entrada masiva de marroquíes en Ceuta ha sufrido ya los primeros daños.
La barrera de contención colocada por el Ministerio del Interior como solución temporal tras la entrada masiva de marroquíes en Ceuta ha sufrido ya los primeros daños.
Tal y como confirma la Delegación, se ha roto un anclaje de la boya pero la red se ha mantenido y sigue habiendo frontera física marítima.
Este martes realizarán los trabajos para arreglarla, aunque desde Delegación insisten en que el efecto es el mismo para tramitar las devoluciones.
Aseguran que lo importante es la red que hay debajo, que se ha mantenido intacta, por lo que los arreglos se llevarán a cabo por la mañana de este martes recuperando la imagen inicial.
La barrera neumática tiene 500 metros de longitud, con una altura en superficie de 30 a 70 centímetros y una parte sumergida de hasta un metro de profundidad.
Esta estructura se combina con una primera línea de boyas fondeadas proporcionadas por la Armada.
El Gobierno aclara que un canal intermedio “permitirá a las embarcaciones de la Guardia Civil garantizar en todo momento la protección de la barrera neumática”.
Lo que ahora falta es la mitad de la parte superficial, pero la red que está bajo el mar se mantiene.

El impacto visual no ofrece una imagen positiva, toda vez que no han pasado ni dos días desde que terminaron las labores de colocación de la barrera, contando con el respaldo de la Armada.
La pérdida de esa parte es visible para cualquiera que pase por la zona. La solución de Interior no gusta a muchos guardias civiles que consideran este elemento un parche.
Además advierten de los temporales que harían daño a la estructura y señalan que si la misma no se coloca en Benzú, no se habrá conseguido objetivo deseado en cuanto a la contención de entradas.
Delegación insiste en que el efecto es el mismo a pesar de esta primera incidencia.