El Ministerio del Interior ha informado del inicio de la instalación de barreras de contención en Ceuta, en el espigón del Tarajal que separa la ciudad de Marruecos.
A las 07:50 horas ha comenzado la colocación de las barreras que fueron anunciadas por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante su visita de este viernes.
El elemento principal es una barrera neumática de 500 metros de longitud, con una altura en superficie de 30 a 70 centímetros y una parte sumergida de hasta un metro de profundidad.

Estructura combinada
Esta estructura se combina con una primera línea de boyas fondeadas proporcionadas por la Armada, tal y como concreta el Ministerio.
Un canal intermedio permitirá a las embarcaciones de la Guardia Civil garantizar en todo momento la protección de la barrera neumática.
La colocación de boyas en el mar, haciendo frontera entre Ceuta y Marruecos, para cortar la llegada masiva de migrantes que Sánchez tildó de "violación de la integridad territorial", es la alternativa encontrada además del refuerzo policial.
Con la ubicación de las citadas barreras, el Gobierno considera que ya existirá una contención y por tanto se podrán desarrollar "repatriaciones en frontera". En ese sentido, Sánchez abrió la puerta a "modificar algunos aspectos de las leyes" para que las repatriaciones se puedan hacer "de la manera más eficiente posible".
Sistemas de señalización y disuasión
Esta actuación supone ubicar sistemas de señalización y disuasión con un doble objetivo. En primer lugar prevenir muertes en el mar al evitar que los migrantes se lancen al agua en travesías de alto riesgo.
En segundo lugar, la seguridad para los agentes al reducir el peligro al que se exponen los guardias civiles en las maniobras de rescate.
Desde la AEGC insisten en que estas barreras físicas deben complementarse con un refuerzo del Servicio Marítimo y un aumento de las plantillas en las comandancias de Ceuta y Melilla, dotando a los agentes de embarcaciones y equipos de protección adecuados.






