Cada verano muchas personas en Ceuta se hacen la misma pregunta: ¿por qué me pican todos los mosquitos solo a mí? Una cuestión que va más allá de la famosa frase “tienes la sangre dulce”. Este mito popular, aunque muy extendido, no se ajusta a la realidad.
Según explica Raimundo Outerelo Domínguez, profesor honorífico de la Universidad Complutense de Madrid, las picaduras de mosquito responden a una combinación de factores fisiológicos, químicos y ambientales que determinan a quién elige picar este diminuto pero molesto insecto.
¿Qué es un mosquito y por qué pican?
Los mosquitos pertenecen a la familia de los Culícidos, un grupo de insectos dípteros (con dos alas) que se caracterizan por su delgado cuerpo y patas largas.
Aunque tanto machos como hembras pueden sobrevivir alimentándose solo de néctar y otras sustancias azucaradas, las hembras necesitan sangre para desarrollar sus huevos, ya que les aporta proteínas esenciales como los aminoácidos. Solo ellas son las responsables de las picaduras que tanto sufrimos en verano.
¿Por qué hay más mosquitos en verano?
El calor es su mejor aliado. Las altas temperaturas aceleran su ciclo vital (de 15 a 20 días si se superan los 25ºC) y permiten una reproducción más intensa, con cada hembra capaz de poner entre 300 y 400 huevos. Sin embargo, necesitan un medio acuático para hacerlo, por eso abundan más en lugares con agua estancada, arrozales, zonas sucias o humedales.
En España, las regiones donde más mosquitos se concentran son aquellas donde coinciden temperaturas elevadas con la presencia de agua: Extremadura, Andalucía, Comunidad Valenciana y Cataluña son ejemplos claros.
Durante el invierno, los machos mueren poco después de aparearse y algunas hembras logran sobrevivir refugiándose en lugares protegidos o permaneciendo en fase de huevo.
¿Qué tipos de mosquitos existen?
En el mundo hay unas 3.500 especies de mosquitos, de las cuales en la península ibérica se han identificado 62, pertenecientes principalmente a tres géneros: Anopheles, Aedes y Culex.
- Anopheles: De unos 6 mm, de color pardo y alas con manchas oscuras, son vectores del Plasmodium, causante de la malaria. Pican tanto en el interior como en el exterior, sobre todo al amanecer y al anochecer.
- Aedes: Entre 5 y 10 mm, se caracterizan por su coloración negra con bandas blancas, siendo el Aedes albopictus (mosquito tigre) uno de los más conocidos. Pican al atardecer y amanecer, y son transmisores de enfermedades como dengue, zika, chikunguña y fiebre amarilla.
- Culex: El más común dentro de los hogares. De color marrón claro o pajizo, ponen huevos en el agua y las hembras suelen picar por la noche. También pueden transmitir enfermedades como la fiebre del Nilo Occidental o la encefalitis japonesa.

¿A quiénes pican más?
La respuesta no está en la dulzura de la sangre, sino en un cóctel de estímulos que los mosquitos perciben con asombrosa precisión.
Entre los principales factores que los atraen destacan:
- El dióxido de carbono (CO₂): lo emitimos al respirar y es una señal inequívoca de que hay un mamífero cerca. Por eso, pican más a adultos que a bebés.
- El sudor: contiene sales, ácidos y otras sustancias que, tras ser descompuestas por bacterias de la piel, producen olores irresistibles para ellos.
- El olor de los pies: el Anopheles gambiae, por ejemplo, es especialmente sensible a ese aroma parecido al queso.
- La genética: cada persona tiene un perfil químico distinto que puede atraer o repeler a los mosquitos. Un estudio con gemelos idénticos demostró que la genética influye en esta susceptibilidad.
- El grupo sanguíneo: las personas del grupo 0 reciben el doble de picaduras que las del grupo A, con el grupo B en una posición intermedia.
- La cerveza: beber alcohol, en especial cerveza, aumenta el riesgo de picaduras, tal y como concluye un estudio de la Journal of the American Mosquito Control Association.
- La temperatura corporal: usando termografías, se ha comprobado que los mosquitos prefieren zonas cálidas del cuerpo como axilas, cabeza y tórax.
- Las enfermedades: una persona con malaria, por ejemplo, resulta más atractiva para los mosquitos por los cambios que esta enfermedad provoca en el olor corporal y la temperatura.
- Colores de ropa y piel: los tonos oscuros y cálidos atraen más que los claros o fríos.
- Fragancias florales: perfumes, cremas, champús y lociones con olores florales les recuerdan al néctar, lo que aumenta su atracción.
¿Cómo evitar sus picaduras?
Aunque es imposible blindarse al 100%, hay algunas recomendaciones útiles para reducir las posibilidades de sufrir una picadura:
- Vestir con ropa clara y de manga larga, especialmente si se sale al amanecer o atardecer, cuando algunos mosquitos son más activos.
- Evitar perfumes y productos con fragancias florales.
- Aplicar repelentes cada 6-8 horas. Si se usa protector solar, este debe aplicarse antes que el repelente.
- Ducharse con frecuencia, ya que el sudor es un potente atrayente.
- Usar mosquiteras en ventanas y camas, sobre todo en zonas húmedas.
- Mantener ventiladas las habitaciones y usar aire acondicionado.
- Eliminar recipientes con agua estancada en jardines, terrazas o patios.
- Colocar plantas aromáticas como citronela, lavanda, albahaca o menta en el hogar.
¿Qué hacer si ya me han picado?
Si ya es tarde y el mosquito ha hecho de las suyas, conviene actuar con rapidez para evitar molestias mayores:
- Lavar la zona con agua y jabón.
- Aplicar frío local (como hielo envuelto en un paño) para reducir el picor.
- Usar cremas antipruriginosas o antihistamínicos si el picor es intenso.
- En casos de inflamación fuerte, pueden ser útiles las cremas con corticoides, pero siempre bajo recomendación médica.
- No rascarse, ya que se puede producir una infección secundaria o prolongar la irritación.
Más allá de la molestia: su papel en el ecosistema
Aunque suelen ser considerados únicamente como una molestia veraniega, los mosquitos desempeñan un papel crucial en la naturaleza. Son descomponedores de materia orgánica, ayudan al equilibrio de las cadenas tróficas y participan en la polinización de plantas.
Además, son alimento básico para muchos animales como peces, anfibios, reptiles, aves y mamíferos como los murciélagos o erizos.
Por molesta que sea su picadura, la desaparición de los mosquitos tendría consecuencias devastadoras en los ecosistemas.






