Un juicio encuadrado en el Penal número Dos en el que se trata de dirimir un caso de defraudación a la Seguridad Social y cuya celebración estaba prevista para la mañana de ayer, quedó finalmente suspendido al faltar testigos que pudieran resultar claves para esclarecer el caso. De tal modo, y a la espera de que se celebre la vista y luego se pronuncie la Justicia, el Ministerio Fiscal pide, al entender que son culpables, para cinco empresarios de Ceuta una pena de cinco años de prisión, que paguen una multa de 13.583.783 euros y que indemnicen a la Seguridad Social 2.716.756.68 euros por la cuotas devengadas y no ingresadas entre los años entre 2003 y 2009.
Todo ello, estima el Ministerio Fiscal, es la consecuencia de que los acusados, actuando de común acuerdo y ánimo defraudatorio hacia la Seguridad Social, dejaron de ingresar las cuotas correspondientes a los seguros sociales de los trabajadores que tenían dados de alta, cantidad que previamente habían detraído de las nóminas de sus empleados, y al carecer las empresas de patrimonio, conseguían que la Administración calificara el crédito como incobrable. La defraduación total ascencedió a los citados 2.716.756.68 euros.





