Vuelve a no entenderse la crítica de Caballas a una decisión del equipo de gobierno como es, en esta ocasión, el Plan para la Estabilidad y la Erradicación de la Precariedad en el Empleo que permitirá dar una estabilidad a casi ciento veinte trabajadores. Una de las acciones a las que están obligadas todas las administraciones públicas es la lucha contra la precariedad en el empleo y resulta que el ejecutivo presidido por Juan Vivas, dentro de sus posibilidad, ha decidido dar este paso. Si manifiestan sus sospechas sobre las posibilidad de “compadreo” como afirman la obligación de la coalición que lidera Alí y Aróstegui es dar nombres de manera muy clara y tajante, o que acudan a los Juzgados, pero poner en peligro una posibilidad de estas características es ir en contra de los intereses de unos trabajadores, tanto que ellos hablan de progresía y defensa de los más necesitados. Además, también hay que destacar que el Gobierno trabaja en un proceso de consolidación para los trabajadores interinos de larga duración.





