El jefe superior de la Policía Nacional en Ceuta, Javier Nogueroles, tuvo ayer palabras de ánimo y elogio para los cerca de 600 efectivos que, según cifró la delegada del Gobierno, componen su plantel actualmente en un Cuerpo clave para el mantenimiento de la Seguridad Ciudadana y la prevención de todo tipo de delincuencia en la ciudad.
La etapa del mando al frente de todos esos hombres y mujeres no ha estado marcada precisamente por el viento a favor con la guerra desatada, especialmente cruenta desde el crimen de un joven de un disparo en la cabeza en Semana Santa.
Nogueroles reiteró ayer que el trabajo de la Policía Nacional no estará completo hasta que todos los implicados en la denominada ‘Operación Plomo’ estén a disposición judicial. Para ello el Cuerpo debe contar no solo con la involucración de todos sus agentes, cada uno en su ámbito, sino también con la colaboración del resto de Fuerzas de Seguridad y del conjunto de la ciudadanía.
El trabajo de la Policía Nacional va, no obstante, mucho más allá del combate del crimen organizado con drogas y tiros de por medio, una de sus formas que generan más sensación de inseguridad. Los agentes de la Jefatura Superior han desmantelado durante los últimos meses tramas de prostitución de menores, casos de pornografía infantil... También han asumido el restablecimiento del trásiego fronterizo.
Al margen de los grandes titulares que merecen ese tipo de éxitos policiales, sus agentes realizan a diario en las calles de la ciudad una labor básica para tranquilidad de la población que debe ser puesta en valor y recompensada con un adecuado reconocimiento de su trabajo y, sobre todo, con colaboración.
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