La cesta de Ramadán es objeto de debate en Marruecos, en concreto en Tánger. El diario digital Hespress ha sabido, a través de fuentes de distintas ciudades de la región de Tánger-Tetuán-Alhucemas, que las autoridades locales están imponiendo fuertes restricciones a ese reparto de cestas y ayudas destinadas a las personas pobres y necesitadas durante el mes de Ramadán.
Este año coincide con periodo electoral. Las autoridades han prohibido de forma definitiva la distribución de cestas de Ramadán, especialmente en las zonas afectadas por las inundaciones y los disturbios que ha vivido la región durante las últimas semanas.
Políticos y cargos electos, que solían repartir cestas de Ramadán en beneficio de los grupos vulnerables y de sus seguidores en sus circunscripciones electorales, se han enfrentado a dificultades complejas para entregar estas ayudas a las familias que estaban acostumbradas a recibirlas durante los últimos años.
La necesidad de estas ayudas es urgente este año debido a las condiciones climáticas que ha atravesado la región y que han causado graves daños a numerosas familias en las provincias afectadas.
Medidas para confiscar ayudas
Las autoridades locales en algunas provincias —especialmente las más afectadas por las inundaciones y las riadas, como Larache, Chefchaouen y Tetuán— han impedido ese reparto de cestas.
Se han llegado a confiscar ayudas que algunas entidades civiles, conocidas por su orientación política y cercanía a determinados cargos electos en las provincias mencionadas, pretendían distribuir.
A importantes cantidades de ayuda destinadas a los afectados en las aldeas de la provincia de Chefchaouen —que sufrieron derrumbes y deslizamientos sin precedentes— se les exigió a sus responsables obtener autorizaciones de las autoridades locales de las ciudades de origen para permitir su entrada en la provincia, lo que obligó a muchos de sus propietarios a devolverlas a su lugar de procedencia.
Todo esto se debe principalmente a las quejas y críticas formuladas por diversas partes y partidos políticos por lo que consideran un “favoritismo” hacia determinados actores en este asunto, se intenta aprovechar para atraer a los votantes y asegurar su lealtad en las elecciones previstas para este año.






