La investigación parte de Melilla y la Capitanía de Ceuta ha sido requerida para colaborar.
La Guardia Civil ha desarticulado una red que cobraba 4.000 euros por falsificar titulaciones náuticas y ha detenido a 64 personas en diferentes provincias españolas en una operación denominada ‘Proa’ y dirigida por un juzgado de Melilla.
Según informó ayer la Dirección General del Instituto Armado, la investigación se inició después de que una persona pusiera en conocimiento de la Guardia Civil que un individuo residente en Málaga ofertaba rutas turísticas en barco por distintos lugares de la costa malagueña, pero había conseguido la titulación de capitán de yate de forma fraudulenta en Melilla.
Tras diversas pesquisas, los agentes pudieron constatar la existencia de 4 personas miembros de un grupo que manipulaba y falsificaba, previo pago de dinero, las titulaciones náuticas extranjeras para hacerlas pasar por títulos nacionales.
Para llegar al fondo de esta investigación se ha tenido que pedir apoyo de varias Capitanías, entre ellas la de Ceuta, al objeto de determinar la falsedad de los documentos que se aportaban y permitían la titulación náutica nacional.
Según valora el Instituto Armado, eran titulaciones en su categoría más alta, la de capitán de yate. La red ofertaba y publicitaba sus servicios en páginas web oficiales vinculadas al mundo de la náutica.
Con esa titulación falsa, las personas que las compraban podían patronear y realizar actividades profesionales con buques sin límites de eslora y con capacidad para la navegación oceánica.
Las personas a las que se les convalidaba el título llegaban a pagar hasta 4.000 euros, lo que les permitía navegar y ejercer actividades profesionales como viajes turísticos o de transporte de personas en alta mar.
Recuerda la Guardia Civil que esto conllevaba un riesgo para la integridad de los viajeros y la seguridad marítima al ser falsa la titulación y no haberla obtenido por los cauces oficiales que acreditan su habilitación, además de causar un perjuicio económico a las empresas legales del sector.
Sus métodos eran diversos: desde la presentación de titulaciones náuticas extranjeras falsas hasta autorizaciones de despacho de embarcaciones de recreo de capitanías marítimas falsificadas y manipuladas e, incluso, certificados de superación de pruebas expedidos por una escuela náutica sin la presencia de los alumnos a esos exámenes.
Las expediciones de estos títulos se hacían en una escuela Náutica de Melilla y se han comprobado un total de 72 convalidaciones realizadas durante los años 2010 y 2011, todas ellas a personas de nacionalidad española que residían en las provincias de Pontevedra, Barcelona, Las Palmas de Gran Canaria, Badajoz, Ávila, Barcelona, Alicante, Madrid y Málaga, entre otras.
Dentro de la investigación, la Guardia Civil ha solicitado también la colaboración de las autoridades competentes en materia náutica de países como Canadá, Bélgica, Francia, Reino Unido y Portugal.






