• Contacto
  • Horarios de Barcos by Kikoto
  • Vuelos
  • Sorteo Cruz Roja
  • COPE Ceuta
  • Portal del suscriptor
viernes 1 de mayo de 2026   
El Faro de Ceuta
  • Sociedad
  • Sucesos
  • Frontera
  • Justicia
  • Política
  • Cultura
  • Educación
  • Deportes
  • Marruecos
  • Opinión
No Result
View All Result
  • Sociedad
  • Sucesos
  • Frontera
  • Justicia
  • Política
  • Cultura
  • Educación
  • Deportes
  • Marruecos
  • Opinión
No Result
View All Result
El Faro de Ceuta
No Result
View All Result

Perversiones de Empleo

Por Juan Luis Aróstegui
17/03/2016 - 07:16

Compartir en WhatsappCompartir en Facebook

La excepcionalidad de Ceuta ya ha adquirido la categoría de axioma. Nadie discute que vivimos en unas condiciones políticas, económicas y sociales sin parangón en nuestro país que justifican la activación de todos los mecanismos de solidaridad amparados por la Constitución y desarrollados por el marco normativo correspondiente. Desde el plus de residencia a las bonificaciones fiscales, pasando por la compensación del IPSI, o la subvención al transporte; se inscriben perfectamente en el concepto de justa compensación de adversidades o desigualdades. Pero este mismo reconocimiento nos obliga a todos los ceutíes (y de manera más evidente a quienes dirigen las administraciones públicas) a ser especialmente responsables en la utilización de los fondos públicos utilizados financiar estas medidas de solidaridad.

Nunca debemos olvidar que son los impuestos del conjunto de los españoles los que sostienen económicamente este complejo armazón. Y muchos compatriotas, en infinidad de lugares, sufren el paro y la pobreza en las mismas condiciones (o peores) que nosotros. Por eso no se puede actuar con frivolidad como si fuéramos niños y niñas mimados que nos creemos con derecho a todo sin mirar más allá de nuestro ombligo. Si esto no lo tenemos en cuenta, podemos pasar de justos demandantes de solidaridad a injustos pretendientes de privilegios. A veces, la línea entre una cosa y la otra es difícil de percibir.
Algo de esto está pasando con los planes de empleo. Desde hace tiempo. Ceuta recibe para esta finalidad, doce millones de euros al año. Es una cantidad muy importante. Muy por encima de la que reciben las corporaciones locales de todo el estado en términos relativos (por habitante). Este hecho no debe estar sujeto a controversia. En principio. Ceuta tiene el índice de paro más alto de España, y ninguna posibilidad de generar empleo suficiente para absorber tan descomunal población desempleada (catorce mil ciudadanos y ciudadanas) a corto o medio plazo. Parece lógico que las políticas activas de empleo estén dotadas con más recursos que en otras zonas. Pero lo que también aconseja el sentido común es que la aplicación de estos programas obedezca a la realidad que los justifica. Y eso, desgraciadamente, no está sucediendo. En Ceuta existe un segmento muy amplio de parados de larga duración sin ningún tipo de ingresos y sin capacidad real de empleabilidad, a los que es preciso atender; y que es el que explica la “singularidad” de Ceuta en esta materia (y su mayor presupuesto).  Y  sin embargo, los planes de empleo se conciben, diseñan y ejecutan al margen de esta contingencia. Una vez que el dinero se ha “apalancado” (después de haber exhibido las necesidades); el Gobierno se olvida de las personas más vulnerables y se dedican a “resolver” sus problemas de personal. Los de la administración y sus afines.
Esta escandalosa forma de concebir los planes de empleo, en la que se obstinan las administraciones dirigidas por el PP, trae como consecuencia que con cargo a los planes de empleo se contraten médicos, psicólogos, arquitectos, abogados, maestros…. mientras que centenares de familias, con todos sus miembros en paro, sigan condenadas al sufrimiento eterno. ¿Puede alguien explicar que hace un maestro contratado por un plan de empleo dando clases en una escuela privada? No es un caso aislado. Esparcidas por toda la Ciudad hay personas de los planes de empleo practicando intrusismo laboral, destruyendo empleo privado y haciendo labores propias de los empleados públicos. Una perversión absoluta. Intolerable.
En Ceuta el paro, es una lacra insufrible. Pero en otros pueblos y regiones de España, también. Si no tenemos sentido de la responsabilidad suficiente para saber utilizar adecuadamente los fondos excepcionales que nos transfieren para socorrer a los parados y paradas, no podremos lamentarnos cuando nos los retiren.

Related Posts

Investigan red de pase de hachís y pastillas en drones entre Ceuta y Marruecos

hace 2 horas

Sevilla acoge la presentación del libro “El hinduismo en perspectiva: diálogo con las religiones del mundo”

hace 2 horas

El ‘Castañer Yacht’ gana la primera etapa de la VIII Copa Intercontinental Marbella-Ceuta-Sotogrande

hace 2 horas

Multas de hasta 200.000 euros: lo que debes saber antes de regalar o vender cachorros

hace 3 horas
delfin muerto

Otro delfín muerto: le rajaron el cuello, el CECAM exige medidas inmediatas

hace 3 horas
EFE

Trump eleva al 25% los aranceles a automóviles y camiones europeos

hace 4 horas
  • Grupo Faro
  • Publicidad
  • Contacto
  • Aviso legal – Protección de datos
  • Política de cookies
  • Política de privacidad
  • Política editorial
  • Términos de uso

Grupo Faro © 2023

No Result
View All Result
  • Sociedad
  • Sucesos
  • Frontera
  • Justicia
  • Política
  • Cultura
  • Educación
  • Deportes
  • Marruecos
  • Opinión
  • Horarios de barcos by Kikoto

Grupo Faro © 2023

No Result
View All Result
  • Sociedad
  • Sucesos
  • Frontera
  • Justicia
  • Política
  • Cultura
  • Educación
  • Deportes
  • Marruecos
  • Opinión
  • Horarios de barcos by Kikoto

Grupo Faro © 2023