Alrededor de medio centenar de personas se reunieron ayer en el Santuario de Nuestra Señora de África para acudir a las explicaciones que el arquitecto Francisco Pérez Buades iba a realizar sobre el proceso de remodelación del camarín de la Virgen de África, la patrona de Ceuta.
Además de arquitecto, Pérez Buades fue hermano mayor de la Cofradía. Por ello, el vicario de la diócesis, Francisco Correro, aseguró que “si cabe, ha hecho el encargo con más dedicación”. En cosa de diez minutos, la iglesia de África se convirtió en el lugar elegido para las explicaciones. Justo delante de la Virgen de África y del camarín que aún permanece tapado y no se sabe muy bien cuál será su aspecto.
Lo primero que hizo Pérez Buades fue hacer un recuerdo de quienes han participado en la rehabilitación y conservación de la talla, “que fue el principio del tema que hoy nos ocupan”. Buades explicó que estas obras son un acabado del proceso de restauración al que se vio sometida la imagen de la Virgen de África. “Es una rehabilitación del entorno de la Virgen”, aseguró.
Para ello, en ese repaso mencionó las diferentes actuaciones, desde la preocupación en 1952 de Pilar Pacheco, en la que se proponía “ejecutar una copia” para que ésta saliera en procesión y la original se quedara en el camarín. “Esta propuesta sentó muy mal”, aseguró Pérez Buades, añadiendo que “no se le hizo bastante caso”. De este modo, la Virgen continuó saliendo en procesión y deteriorándose. Fue en 1996 cuando se alertó del mal estado y se realizó una intervención de urgencia, y más tarde cuando se restauró ya con una actuación a fondo. A partir de ahí, con la imagen conservada, se acometió la reforma del camarín.
Para ello, Buades demostró que tenía bien estudiada la situación, con planos incluso de la iglesia en el siglo XVIII que mostraban la distribución del edificio y a partir de los cuales pudo deducir la evolución del camarín hasta nuestros días, para así planificar bien unas obras que han durado algunos meses más de lo previsto.











