Sin presupuestos, sin apoyo parlamentario de Junts per Cat, sin poder aprobar leyes, criticado por las viejas glorias socialistas, amenazado por los socios de gobierno, con el casilo Ávalos y Koldo a cuestas...Pedro Sánchez no tira la toalla y decide acabar la legislatura.
Solo él sabe los motivos y las razones que le llevan a no disolver las cortes y convocar elecciones, solo él conoce por qué se siente cómodo en un laberinto enmarañado de peligros para el socialismo y para la izquierda.
Pactar con Junts, seguir las directrices de los nacionalistas, mantener posiciones encontradas con Podemos y Sumar, no son motivos suficientes para que el Presidente llame a las urnas y entienda que la legislatura ha tocado a su fin.
Basar su éxito en las corrupciones del PP, en el cribado de cáncer de mama que ha dañado los cimientos de la sanidad pública, en la dimisión de Mazón después de un año con las pruebas abrumadoras de dejación de funciones, amenazar con el crecimiento de la extrema derecha en Europa y en España: racismo, neoliberalismo a ultranza, desmemoriar la memoria histórica, negacionismo climático, apoyar un nacionalismo extremo basado en valores rancios y apolillados sobre una moral conservadora y excluyente. " O yo, o el desastre".
Este es el discurso del inquilino de la Moncloa: cuidado que viene la derecha, cuidado con el fascismo, cuidado con los partidos que apoyan a Trump, cuidado con los que no condenan el genocidio de Israel... cuidado, cuidado, cuidado
Lo cierto es que no puede haber un proyecto político fuerte y convincente señalando todas las amenazas de un gobierno ultraconservador.
Salvo los dictadores, los iluminados o los jefes de gobierno de repúblicas bananeras, no hay caso conocido que un gobierno se pueda sostener sin el sostén de los que lo sustentan. Estos meten miedo, coaccionan y cuelgan su espada de Damocles en la cabeza de Sánchez.
No habrá moción de censura o cuestión de confianza. Los socios de gobierno y los que apoyan con sus votos no quieren mover ficha pues seguir las directrices del PP y VOX supondría pagar un precio electoral.
¿Se dará la misma aritmética política en las próximas elecciones? ¿Qué programa de gobierno creíble propondrá el Partido Socialista? ¿Será derrocado Pedro Sánchez por el mismo partido? ¿Se atreverá algún otro candidato socialista a presentarse a las primarias? ¿Se unirá la izquierda frente a la a extrema derecha?
Pedro Sánchez pasará a la historia porque saca conejos de la manga, hace ver a los ciegos, los mudos recuperan el habla y los sordos escuchan.. aunque sean cantos de sirena.
Ciegos, sordos y mudos no se resistirán a las promesas del flautista de Hamelin, a las promesas del amado líder.
¿Qué izquierda heredaremos cuando Sánchez decida dedicarse a otros asuntos?
Mejor no pensarlo.







La cuestión no es la izquierda que vamos a heredar, sino que España vamos a heredar. A este personaje le gusta el poder como a todos los CAUDILLOS.
Mantenerse en el poder. Que más va a querer.
Desde que pacto la amnistia estaba claro. Pero los que votan PSOE tienen una venda en la cara.