"Por seguridad de usuarios y mascotas, se cierra el parque canino por la Consejería de Sanidad hasta nueva orden debido al caso de rabia ocurrido en nuestra ciudad".
Así, hasta nueva orden, el parque de perros ha sido cerrado en nuestras narices.
Toca cumplir las órdenes.Ojalá se cumplieran todas las órdenes de la ciudad, que no suele ser el caso.
La rabia la transmiten todos los mamíferos, pero los más comunes son perros, gatos y zorros. El virus se propaga a través de la saliva de un animal infectado, generalmente por mordeduras, rasguños o el contacto de la saliva con mucosas u otras heridas en la piel de la persona o animal.
Los dueños de las mascotas tenemos una cartilla en la que se indican todos los datos sanitarios: fecha de nacimiento, raza, castración, vacunas, operaciones, enfermedades...Todo queda registrado en el chip. Con este historial sabemos del perro más que de nosotros mismos.
¿Qué pasa con los gatos abandonados de la mano de Dios? ¿No transmiten rabia?¿No hay enfermedad que pueda ser perjudicial para los humanos? ¿Y los zorros que se ven por los montes? ¿No se han dado casos de rabia? ¿Quién lleva una estadística y comprobación? ¿Qué hacemos si hay un caso de rabia en los gatos? ¿Qué orden hay prevista en la Consejería de Sanidad en estos casos? ¿Declaramos la cuarentena y sacrificamos a los cientos de gatos ferales que campan por las calles y las colonias? ¿Qué medidas tomaría el Ayuntamiento?
Los gatos no tienen cartilla sanitaria, ignoramos sus vacunas, quiénes son sus dueños, quiénes son los responsables de su cuidado y qué garantía tenemos de que no padezcan ninguna enfermedad.
No suele haber perros sueltos paseándose a sus anchas, no hay colonias de perros. Los canes sin dueño dan la voz de alarma para que sean recogidos y llevados a buen recaudo. (Perrera, Protectora o sacrificio en circunstancias concretas)
Pero es más fácil cancelar el parque porque la hipocresía funciona requetebien. Cerrado el parque se acabó la rabia.
Atados por toda Ceuta bajo multas o confiscación del animal, su libertad de movimiento dependerá de la longitud de la correa. Se prohíbe echarles una pelota, interaccionar con otros canes, correr, saltar, andar por la playa canina. Hay que cumplir con el expediente.
¡Hasta nueva orden! No tienen la delicadeza de expresar la prohibición en otro lenguaje:
Infórmense en tal sitio de la decisión, sepan la evolución de la cuarentena, peligros estadísticos por un caso de rabia, alternativas para hacer turnos de entrada para los usuarios del parque. Nada. Todo es por orden, porque hay un protocolo, porque así se ha decidido y todo el mundo a callar no sea que cierren el recinto indefinidamente y prohiban sacarlos a la calle no sea que le muerdan al consejero de sanidad.
Vamos a denunciar todos los incumplimientos que causan más peligro que un perro con rabia ( localizado y muerto).
Los boquetes, los escombros, los suelos resbaladizos, las construcciones ilegales,
La suciedad de las calles, las corrupciones, los dispendios consistoriales, el colegio Ramón y Cajal, los edificios abandonados, los solares llenos de mierda, los barrios olvidados por Amgevicesa.
Pero eso no tiene rabia, no ladra, se prohibe con la risa floja de que todo seguirá igual.
Mi perra y yo llegamos a la cancela de parque; me mira, la miro, no entiende, no se quiere ir, sus ojos son de asombro.
¿Qué hago con la cartilla sanitaria? ¿Para qué vale?
El Ayuntamiento se merece un aplauso por haber actuado a la velocidad de la luz. Un consistorio ejemplar.
Si los perros votaran en las municipales otro gallo cantaría( en este caso, ladraría).
¡PROPIETARIOS DE PERROS, UNIOS!






