Una vecina de nuestra ciudad resultó ayer condenada en la Sala de lo Penal número Dos en base a la comisión de un delito cometido contra la Administración de Justicia tras imponer una falsa denuncia.
Tras reconocer los hechos que se le imputaban y mostrar conformidad con la pena que para ella solicitaba el Ministerio Fiscal, la mujer deberá afrontar el pago de una multa que asciende a 360 euros.
Todo ello es la consecuencia de unos hechos que remontan al 18 de febrero de 2009, cuando la condenada interpuso una denuncia porque, aseguraba, alguien le había retirado sin su permiso 800 euros de su cuenta corriente. Sin embargo, la cámara de seguridad del banco captó imágenes en la que aparecía ella haciendo libre uso de tal cantidad, desplazada por tanto hasta la propia sucursal.





