Aseguran que el estado del patio es “pésimo” y lamentan la inexistencia de una Asociación de Padres de Alumnos (APA) que creen que “no ha interesado crear”.
Un grupo de padres y madres de alumnos del colegio Maestro Juan Morejón, situado en la barriada Polígono Virgen de África, han denunciado “el mal estado del centro” y que se están produciendo “ciertas irregularidades” con las que quieren acabar. Algunas de ellas afirman haberlas puesto en conocimiento de la Dirección Provincial del Ministerio de Educación (ME) en varias ocasiones, concretamente en seis, y continúan hasta el momento. Los padres se quejan de que una vez pasada la hora de comienzo de las clases no les dejan entrar -cosa que entienden como lógica-, pero el extremo de firmeza en este asunto llega hasta el punto de que ni siquiera pueden llevar el bocadillo a sus hijos si se les ha olvidado cogerlo. “No queremos que nos dejen entrar, simplemente dárselo a la portera y que se ella se lo lleve”, aseguró una madre. Pero todas las reglas tienen excepciones y esta no lo es menos. Las personas que se dirigieron a este medio aseguran que hay un padre al que le dejan entrar en el colegio, aseguran que incluso en las clases a veces, y lo hacen simplemente porque “hace algunos años estuvo trabajando allí de portero”. Esta situación les parece injusta y por eso la han denunciado públicamente e incluso el lunes tienen previsto presentar “otro escrito más” en el ME. Este grupo de padres se quejó además del asunto de las becas. “Ellos lo organizan todo y luego van cambiando los planes según les interesa”, explican preocupados.
Otro punto sobre el que trabajan los padres es la creación de una APA para intentar tener voz en las decisiones del colegio y hacerles llegar su preocupación. Según informaron, “el año pasado no se formó la APA y este año todavía no se ha hecho y creemos que todo es porque a los responsables del centro no les interesa que haya una asociación. Ellos quieren campar a sus anchas”. El problema es que nadie les asesora sobre los pasos a seguir y por ello han decidido contactar en breve con la FAMPA. “Lo que no vamos a permitir es que los responsables del centro se rían de los padres”, anunciaron.
Otras de las quejas que mantienen es la referente al estado de conservación del patio. Aseguran que “la hierba llega hasta la copa de los árboles de lo descuidada que está” y afirman que hay incluso trozos de cristales tirados por allí. “Aquello es un peligro. Cualquier niño puede despistarse, caerse y tener un accidente con los cristales. Esos asuntos van a tener que solucionarlos en breve”, aseveró una de las madres.






