Siempre las oposiciones son una pesadilla. Muchos de nosotros hemos tenido que someternos a ese proceso existencial en el que no valen los paracaídas para tener un aterrizaje asegurado.
Empleamos meses, un año, otro año, un tiempo eterno en el que apostamos la vida para conseguir un trabajo, la estabilidad laboral, abandonar el empleo en precario y empezar con los proyectos de todo hijo de vecino: una vida, un destino, echar raíces y comenzar a navegar viento en popa.
Respecto a las oposiciones para maestros y profesores de enseñanza podríamos elaborar un organigrama de lo que han sido en estos 35 últimos años. Pondré la memoria a recordar la historia de los procesos selectivos que siempre estuvieron llenos de polémicas en estas 8 leyes educativas que no hay cuerpo que las aguante.
Ni sindicatos, ni opositores, ni administración se han puesto de acuerdo y la discrepancia ha sido la protagonista.
1. Exposición de un tema y sumar méritos y experiencia. Los más veteranos se llevaban las plazas.
2. Tres pruebas eliminatorias. Tema escrito, parte práctica, exposición de una programación y de una unidad didáctica.
3. Dos pruebas eliminatorias. Tema y práctico, exposición de unidad didáctica y programación.
4. Legislación y tema. Práctico. Exposicion unidad didáctica y programacion.
Luego llego la consolidación: conseguir plazas ofertadas por baremo de méritos.
La estabilización. Tema y exposición de una unidad didáctica dentro de una programación. Ninguna prueba era eliminatoria. Obtenido un 5 se sumaban los méritos.
Este año volvimos al sistema clásico: tema y práctico (teniendo que sacar una calificación minima en cada parte) y exposición de una unidad didáctica y la programación que previamente se habría entregado al tribunal.
En Andalucía, que a la fecha de hoy sigue el proceso, muchos ejercicios quedaron invalidados por 6 tildes, erratas, descuidos, comas, puntos, puntos suspensivos, punto y aparte, punto y coma, mayúsculas y minúsculas, manchas o señales, no numerar páginas, hacer esquemas, errores al citar bibliografía (subrayado, entrecomillado), una cagada de mosca, la sangre de un mosquito ejecutado, la señal de una mano sudorosa que ha corrido la tinta o una letra poco legible.
Los tribunales cumplen órdenes y deben seguir las consignas de la administración, los presidentes serán los responsables del cumplimiento de las normas. No hay culpa en ellos, son víctimas propiciatorias
Y, mira tú por donde, sin empezar la segunda parte del proceso ya se habían quedado muchísimas plazas desiertas.
No queda aquí la cosa. Dos meses antes, los opositores habían mandado sus programaciones a la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía.
En la citación diaria de los opositores, el tribunal nombraba a los interfectos para comunicarles que había sido eliminado del proceso y no podrían hacer la exposición.
¿No podrían haberlo comunicado oficialmente dos días antes para ahorrar hotel. Viaje, dinero, tiempo, nervios, ansiedades.. ¿No podrían haber puesto un día para alegaciones sobre la eliminación de la programación? Pues no. La tortura requiere un tiempo y eso del "tiro de gracia" (metafóricamente hablando) no tiene gracia en el Via Crucis docente.
Siguen los llamamientos y este proceso de caza no ha cerrado la veda.
Los tribunales son víctimas, cabezas de turco de Consejería que intenta por todos los medios demostrar que el Papa es ateo porque escribió Adan sin acento.
¿No sería mejor un dictado eliminatorio? Preguntar reglas ortográficas, clasificar palabras agúdas, llanas y esdrújulas o conjugar verbos en todos los tiempos.
Luego, el examen para los supervivientes, que serían la inmensa mayorías porque aunque no lo crea la consejera de Educacion un filósofo sabe que Filosofía lleva acento y que Platón se escribe con mayúscula.
Si un profe no puede tener 6 tildes en un ejercicio de cinco horas bajo un calor de justicia y ante la presión del reloj, me imagino que los jerifaltes de la consejería tampoco deberán cometer 6 errores, o al menos se le supone.
¿Las erratas del BOJA anulan el Boja? ¿Una mancha de tinta invalida una decisión del gobierno pues puede interpretarse como una señal a los corruptos?
Lo suyo es que estos profesores y profesoras maestros y maestras que tebajarán el próximo curso, llevaran un San Benito con las faltas cometidas para que sus alumnos les echaran tomates, huevos, tizas, bolis, pelotas de papel, etc.
Un oposior con un 5 superará a otro de un 9 pero que dejo de poner dos tildes, un punto, platón con minúscula y Aristóles en vez de Aristóteles.
Saber Filosofía y ser un buen docente no cuenta nada.
Los fallos follan y los profes ratas tienen erratas.
Estaremos atentos como búhos cuando los que mandan abran la boca o escriban lo que sea.
Los interinos serán su pesadilla.






